Exretador mundial cubano rumbo a subasta: la IBF aprieta el paso en las 135 libras
Cuando parecía que las conversaciones avanzaban hacia un acuerdo definitivo, el combate eliminatorio entre Andy Cruz y Albert Bell terminó entrando en terreno de incertidumbre.
La Federación Internacional de Boxeo decidió mover ficha y ordenó oficialmente la subasta para la pelea que definirá al próximo retador obligatorio al título ligero.
En carta emitida el 7 de mayo de 2026 por el presidente del organismo, Daryl Peoples, se confirma que ambas partes no alcanzaron un acuerdo dentro del período reglamentario de negociaciones. Como consecuencia, la subasta quedó programada para el 18 de mayo al mediodía en las oficinas de la IBF.
Para Cruz, el movimiento representa mucho más que una simple eliminatoria. El campeón olímpico cubano necesita volver a posicionarse en la conversación grande de las 135 libras tras sufrir a inicios de este año la primera derrota de su carrera profesional frente a Raymond Muratalla en Las Vegas.
Dentro de su equipo existe la convicción de que una victoria sobre Bell lo colocaría nuevamente a las puertas de una revancha de enorme valor dentro de la división.
Y no será una prueba sencilla.
Bell llegará invicto, con marca de 28-0 y una presencia constante en los rankings de la IBF.
El peleador de Toledo, Ohio, combina alcance, tamaño físico y un estilo incómodo que históricamente ha complicado a muchos rivales en las 135 libras. Por eso, en el entorno de Cruz entienden que superar este obstáculo tendría un peso enorme dentro de la categoría.
La pelea no solo tendría impacto directo en la carrera de Cruz o Bell. También movería piezas importantes dentro de una de las divisiones más profundas y competitivas del boxeo actual.
El ganador quedaría convertido automáticamente en el contendiente número uno al cinturón ligero de la IBF, actualmente en manos de Muratalla, quien todavía podría realizar una defensa voluntaria antes de enfrentar a su retador obligatorio.
El duelo había sido ordenado originalmente desde febrero, cuando ambos equipos mostraron disposición para negociar tras la solicitud oficial del organismo. Pero ahora, con la subasta ya sobre la mesa, el reloj comenzó a correr mucho más rápido.