Peleador cubano encontró su sitio en BKFC: “Los jimaguas de Marianao vamos a ser campeones mundiales”
Hay peleadores que llegan a un deporte buscando dinero, otros persiguiendo fama y algunos simplemente tratando de sobrevivir en un mundo donde los golpes son la moneda más común.
Pero en el caso de Ernesto Suárez, la sensación es distinta. Cuando habla de BKFC, lo hace como quien finalmente encontró el sitio donde todo tiene sentido.
Después de años navegando entre entrenamientos, sacrificios y la eterna dificultad de encontrar oportunidades reales dentro de las MMA, el cubano asegura que el boxeo a mano limpia apareció en su vida como una puerta abierta en el momento justo. Y no solo eso: siente que nació para este deporte.
En el gimnasio, rodeado de sudor, ruido y guantes golpeando sacos, Suárez conversa con la seguridad de alguien que visualiza el futuro antes de que llegue.
Habla de títulos mundiales, del apoyo de los fanáticos y de la posibilidad de que él y su hermano terminen reinando juntos en BKFC. No lo dice como una fantasía. Lo dice como una promesa.
Ya debutaste y tu hermano va a debutar ahora en junio. ¿Qué consejo le das?
“Que vaya a hacer lo que está entrenando y que confíe en él. La verdadera victoria se gana en los entrenamientos, en el trabajo duro de todos los días. Lo único que le aconsejo es que vaya a hacer exactamente lo que ha trabajado’’.
Ustedes estuvieron mucho tiempo buscando oportunidades y finalmente apareció BKFC.
“Cuando vi este deporte me di cuenta de que era para mí. Nosotros pasamos mucho trabajo porque era difícil encontrar oponentes y no teníamos a la gente correcta al lado. Siempre hicimos MMA, pero necesitas un buen representante para llegar a tus metas. Yo confío mucho en el plan de Dios y se dio esta oportunidad en el boxeo a mano limpia. Además, a nosotros los cubanos esto se nos hace más fácil. Nosotros venimos peleando desde niños por cualquier cosa y eso nos curte’’.
Cuando ganas tu primera pelea, ¿piensas inmediatamente que esto puede ser lo tuyo?
“Ciento por ciento. Cuando gané pensé que ahora es cuestión de tiempo para recoger lo que me pertenece. Todo depende del entrenamiento diario. Esto apenas es el humito, la candela viene atrás. Vamos por todo’’.
¿Cómo has sentido el apoyo del público?
“Superagradecido. El público cubano, latino y también la gente de aquí en Estados Unidos me ha apoyado muchísimo. Salgo por la calle y vienen personas de Panamá, Colombia, Venezuela, americanos… eso me motiva mucho para seguir rompiendo en BKFC’’.
¿Fue complicada la transición de MMA al boxeo?
“No tanto porque siempre hemos tenido buenas manos. Incluso entrenamos con Guillermo Rigondeaux y él nos ayudó muchísimo. A mí me encantan las manos. Si hubiera conocido este deporte antes, quizás ya estuviéramos peleando por un título mundial’’.
Si cierras los ojos, ¿cuándo te ves campeón mundial de bare knuckle?
“Eso es cuestión de tiempo. De que llegue la oportunidad y el momento correcto. Pero eso viene porque viene. Es inevitable’’.
¿Qué representa entrenar con Pedro Lay?
“Muchísimo. Pedro Lay es un profesor muy exigente y con muchísimo conocimiento. Él sabe exactamente hacia dónde te está llevando. No es entrenar por entrenar. Tiene una dosificación, un sistema y sabe cómo mejorar tu cardio, tu fuerza y tu potencia’’.
Hay rumores de una pelea grande en agosto. ¿Qué puedes decir?
“Viene algo grande. Vamos a estar en un evento importante y solo falta confirmar la fecha exacta, pero pienso que será en agosto. Esperamos todo el apoyo de nuestra comunidad latina y de toda la gente que nos sigue. Para nosotros eso significa muchísimo’’.
¿Te imaginas a ti y a tu hermano siendo campeones mundiales juntos?
“Eso es lo que va a pasar. El tiempo será testigo. Los dos jimaguas de Marianao vamos a ser los próximos campeones mundiales. Eso viene’’.