Fútbol

Increíble: un país encuentra su válvula de escape en la selección que va al Mundial

Paolo Guerrero (centro) anotó dos goles por Perú en el partido amistoso ante Arabia Saudita, efectuado el 3 de junio de 2018 en St. Gallen, Suiza.
Paolo Guerrero (centro) anotó dos goles por Perú en el partido amistoso ante Arabia Saudita, efectuado el 3 de junio de 2018 en St. Gallen, Suiza. AFP/Getty Images

El fervor que ha despertado la Blanquirroja en el Perú no se veía desde que el seleccionado inca eliminó a Argentina del Mundial de México 1970. Es como si el país hubiese encontrado de nuevo algo en que creer. Algo que le permite escapar de las decepciones de la realidad cotidiana.

Fuera de la selección, son muy pocas cosas que tienen credibilidad en el Perú en la actualidad. Y el equipo que dirige el entrenador argentino Ricardo Gareca ha sabido ganarse su lugar gracias a que no falló en los momentos cruciales.

Sin ningún jugador que milite en alguno de los grandes clubes europeos, a diferencia de las otras selecciones sudamericanas, Gareca solo les pidió a sus jugadores compromiso.

A ello se sumó el hecho que Paolo Guerrero se convirtió en el líder indiscutido de la selección. Y cuando había sido el principal gestor del regreso del fútbol peruano al Mundial después de 36 años, surgió el drama por haber dado positivo en un examen antidopaje.

Desde el primer momento, Guerrero proclamó su inocencia y el 31 de mayo pasado, el Tribunal Federal Suizo puso en suspenso la sanción de 14 meses sin jugar impuesta al delantero peruano por el Tribunal de Arbitraje Deportivo, y de esta manera permite al ídolo jugar a los 34 años de edad su primera Copa del Mundo.

“La noticia con que los peruanos despertamos el jueves de que Paolo Guerrero será capitán en el Mundial de Rusia es tan significativa como cuando se logró la clasificación al ganarle en Lima a Nueva Zelanda’’, escribió el prestigioso periodista Agusto Alvarez Rodrich en el diario La República.

En eliminatorias pasadas, una y otra vez, la indisciplina era la identidad del equipo. Los jugadores acaparaban los principales espacios de los medios faranduleros pues andaban con las vedetes o las aspirantes a serlo que los buscaban para ganar su cuota de publicidad.

Jefferson Farfán había construido su propia discoteca en el sotano de la casa de la madre de sus hijos. Ahí, por supuesto, no entraba ningún periodista y los invitados tenian que dejar sus celulares en la recepción, donde eran guardados bajo llave en casilleros hasta la salida.

El sentido de la palabra "compromiso" empezó a tener sentido cuando el marcador de punta Luis Advíncula llegó de viaje y se fue directamente a una discoteca al sur de la capital. Advíncula atravesaba por un gran momento dentro y fuera de la cancha, había hecho una publicidad que se hizo muy popular y se había ganado la simpatía de todos. La orden de Gareca, sin embargo, era que los jugadores debían llegar directamente del aeropuerto a la concentración. El técnico no volvió a llamarlo, le dio la titularidad a Aldo Corzo y solo muchos meses después volvió a tomar en cuenta al marcador, quien pidió disculpas públicas por su comportamiento.

La afición empezó a confiar en la selección y luego de tener pruebas de la nueva seriedad reinante le entregó su corazón.

Al mismo tiempo, se hacía más evidente la podredumbre en la vida diaria. En una temporada de fuertes lluvias, se cayó un puente recién construido. El tránsito vehicular en Lima cada día es peor. La política peruana con su canivalismo individual es todo lo contrario a la solidaridad que muestra la selección.

El colmo llegó hace una semana cuando se reveló que el Congreso Peruano dispuso la compra de 60 televisores y frigobares, a un costo de alrededor de $80,000 para renovar dichos artefactos de los parlamentarios. La gente vio claramente que el dinero del pueblo iba a ser gastado para que los congresistas pudieran ver el Mundial en aparatos de última generación con su cervecita bien fría y mucho para comer.

La gente había soportado con estoicismo la gestión arbitraria del Congreso Peruano, que anteriormente había impedido a la Controlaría de la Nación investigar sus gastos y se había opuesto a que las cooperativas, en las que se lava el dinero del narcotráfico y de la minería illegal, sean supervisadas por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP.

Pero lo de los televisores y frigobares fue algo más directo, más cercano a cada una de las personas que junta todos sus ahorros para comprar un buen televisor y poder darse el lujo de ver en alta definición a la Blanquirroja en el Mundial.

Ahí se explica todo el amor por el seleccionado. La decepción de la vida cotidiana encuentra una ilusión en el equipo de Gareca. Y esconde la idea peregrina que en algún momento ese buen ejemplo riegue al resto de la sociedad.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de junio de 2018, 9:03 p. m. with the headline "Increíble: un país encuentra su válvula de escape en la selección que va al Mundial."

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