Beckham gana el primer asalto pero le faltan los dos más difíciles
El estadio de la franquicia de la MLS de Miami dio su primer gran paso al pasar por estrecho margen la votación de la Comisión de la Ciudad de Miami y ahora le quedan los dos más difíciles.
Pese a todos los obstáculos, el proyecto del grupo que encabeza el exfutbolista David Beckham consiguió este miércoles una importante victoria parcial al ser incluido en la boleta de noviembre, para sean los votantes los que le den luz verde a la construcción del llamado Miami Freedom Park.
Sería el segundo paso y no es cosa fácil. Pero, de ser aprobado, le faltaría volver a la comisión para que se apruebe entonces un contrato de arrendamiento y ahí estaría de nuevo el problema.
Resulta que al final el plan consiguió llegar a las urnas en noviembre con una votación de tres votos a favor y dos en contra, pero para que sea aprobado ese contrato se necesita al menos cuatro votos a favor.
Eso sin contar que habrá que sortear otro obstáculo adicional de una supuesta demanda a la Ciudad por parte de un abogado de Miami por permitir llevar el proyecto a las boletas sin una licitación previa.
Los comisionados Manolo Reyes, del Distrito 4, y Willy Gort, del Distrito 1, al parecer votaron en contra del referéndum de noviembre y si el proyecto gana en las urnas se necesitará que al menos uno de ellos cambie de opinión.
“Estamos eludiendo nuestros propios estatutos, nuestras propias leyes”, dijo Reyes.
Pero este no es un proyecto de la Ciudad con un fondo para construirlo, que sí requeriría una licitación.
Además de todas las bondades del plan el grupo de Beckham se comprometió a pagar un salario mínimo de $15 para todos los empleados en el Miami Freedom Park y limpiar el terreno a un costo de unos $35 millones, cosa que no han hecho ni la ciudad ni los actuales arrendatarios.
“Según tengo entendido, ese parque lo explota una empresa privada para el uso de un pequeño grupo de personas pagando un precio irrisorio y aporta muy poco a Miami”, expresó Andrés Rodríguez. “Qué de malo hay que otra empresa privada quiera explotarlo con un proyecto que beneficiará a millones de personas en el sur de la Florida. Esa gente está poniendo su dinero para el beneficio de Miami y los estamos botando”.
Resulta difícil en cualquier ciudad encontrar un espacio adecuado para construir un centro deportivo y en Miami mucho más, sobre todo después de lo ocurrido con el Marlins Park.
Claro que es importante que se haga en el marco legal y habrá que hacer consultas como la de noviembre, pero sobre todo se necesita buena voluntad y hacer algún sacrificio para beneficiar a la comunidad, dando trabajo y brindando a su vez un lugar para disfrutar y practicar deportes.
La ciudad de Miami, a pesar de ser uno de sus deportes preferidos, no tiene un parque para el fútbol y en los pocos que se practica se utiliza una esquina del terreno de béisbol para desarrollar su programa infantil.
Sus niños, niñas y jóvenes tienen que desplazarse a otras zonas, como Kendall, para mostrar su talento y dada la lejanía muchos padres no pueden llevarlos. Las canchas del Miami Freedom Park son de fácil acceso para todos.
De más está decir la importancia de un deporte tan masivo como el fútbol para el desarrollo de esos niños y jóvenes, y el enorme impacto que puede tener un equipo de la MLS en Miami.
Esto más que de desarrollo urbanístico, de la tierra, se trata del futuro de sus hijos, del bien de la comunidad. Miami se lo merece.
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Esta historia fue publicada originalmente el 19 de julio de 2018, 4:15 p. m..