Fútbol

El partido de la liga española en Miami amenaza con derrumbarse

El delantero del Barcelona Lionel Messi (der.) patea el balón ante la marca de Xabier Etxeita, del Huesca, en el partido efectuado el  2 de septiembre de 2018.
El delantero del Barcelona Lionel Messi (der.) patea el balón ante la marca de Xabier Etxeita, del Huesca, en el partido efectuado el 2 de septiembre de 2018. EFE

Al partido entre el Barcelona y el Girona de la Liga Española en Miami el 26 de enero no paran de salirle detractores, el último el propio presidente del gobierno español Pedro Sánchez; sin embargo, todavía sigue en pie.

Lo cierto es que cualquier cosa puede pasar, pero según el presidente de LaLiga Javier Tebas a día de hoy existe un 90 por ciento de que el partido se juegue en la Capital del Sol.

Tebas espera que la Federación de Fútbol de España (RFEF) apruebe el partido y tiene previsto viajar a Miami este martes para ultimar detalles con la empresa Relevent para organizar el encuentro.


Sin embargo, la cosa se ha complicado tras la reunión entre Sánchez el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el de la RFEF, Luis Rubiales, en la que se planteó lo inapropiado de jugar este encuentro fuera de España, precisamente entre dos equipos catalanes.

Rubiales en principio cree que pudiera adulterar la competición, mientras Infantino afirmaba que el fútbol es algo más que un simple negocio ¿De verdad?

Hay cosas más importantes en España de la que ocuparse y cualquier caso se debió hablar de la selección.

Lo de adulterar la competición es un supuesto que favorece no se sabe bien a quién. Y sí, el fútbol además de un deporte es algo más que un negocio del que viven muchas personas, incluyendo el presidente de la FIFA.

Siempre se ha sido reacio a lo nuevo, por eso se entiende la oposición, pero en realidad todos los argumentos en contra de celebrar del encuentro se caen por su propio peso.

Sobre todo porque los dos clubes y sus jugadores están de acuerdo con jugar en Miami y eso es lo más importante.

Y quedense tranquilos. En Miami, y por ende en Estados Unidos, no tendrá trascendencia cualquier propaganda independentista. Ellos serán solo dos representantes de la Liga ESPAÑOLA y la estelada es una bandera de Cataluña como la de Texas o de la Florida, nada especial.

Además en todo caso sonaría el himno de España, politizar el partido es solo un pensamiento.

Lo adulterar la competición es otro. En principio el Barcelona debería ser el ganador, juegue en Girona o en Miami, pero en cualquiera de los dos escenarios igual puede perder y no está garantizado que en la práctica sea local.

En el Hard Rock Stadium asistirán muchos aficionados del Barcelona, pero también vendrán aficionados desde Girona, los seguidores del Madrid de EEUU, que como máximo rival del Barça apoyarían al Girona, además de amantes del fútbol de otros equipos como Chivas, Sounders, Millonarios, Fluminense, etc., que muy bien pueden solidarizarse con el más débil.

El Real Madrid se siente perjudicado sin darse cuenta que el viaje del Barcelona puede pasarle factura, pero ademas nada garantiza que el ir a Miami vaya a cambiar ningún resultado.

Para aquellos que plantean que eso nunca se ha visto y que no se debe permitir, está claro que desconocen la importancia de este partido fuera de sus fronteras, ni de donde sale el dinero para pagar a sus jugadores y mantener el negocio, porque por supuesto es un gran negocio.

El Heat juega en México, los Dolphins juegan en Londres y no se le caen prendas por jugar en Madrid. Los retrógrados son bienvenidos al mundo real, pero por favor dejen de ponerles puertas al campo.

Sigue a Pedro González en Twitter: @PedroJulio59

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