Fútbol

Barcelona le da una lección al Real Madrid en la Copa

El Clásico entre el Real Madrid y Barcelona cuanto menos fue extraño. Ganó el Barcelona por goleada de 3-0 en el Santiago Bernabéu y avanzó a la final de la Copa del Rey.

A su vez eliminó al Madrid, su archirrival, tras empatar en la ida de semifinales 1-1 en el Camp Nou. Con ello los azulgranas, aunque aún no han ganado nada, tienen motivos de sobra para celebrar, pues además de estar en la final de Copa, son líderes indiscutibles en LaLiga y están vivos en la Champions.

Mientras los madridistas con pocas posibilidades en la Liga Española se vuelven a aferrar a la Liga de Campeones para rescatar la temporada y superar a su rival.

Pero volvamos al partido, al calificarlo de extraño. Primero porque el mejor de todos, Lionel Messi, no participó en ninguno de los tres goles y no tuvo un buen partido, después de haber deslumbrado en el 4-2 ante el Sevilla con tres goles para enmarcar.

Este miércoles ni tiró el penalti, pero bueno no todos los días son de fiesta. Luego perdió por goleada el equipo que más buscó la portería rival y tercero el marcador no refleja lo que se vio en el campo.

Pero el fútbol es así y este juego se trata de marcar y que no te marquen, no de pasear el balón y no basta con crear más ocasiones si no consigues el premio final. Y es que “el fútbol son goles y lo demás son amores”.

En este partido el Barcelona fue mejor y con todo merecimiento salió airoso. Pese a que su juego ya no es el mismo de antes su efectividad si lo es, incluso cuando Messi no comparece. Este equipo de ahora defiende mejor y su contragolpe es efectivo.

En tanto el Madrid sigue echando en falta el gol o más bien a Cristiano. Su problema no es de actitud, ni de falta de calidad de sus jugadores, sino de precisión en el disparo.

Es cierto que Vinicius no tiene gol ahora, pero tiene el mejor desborde de la liga, Benzema días sí otros no, pero el tercer delantero es un hueco. Lucas Vázquez es un buen chico que trabaja duro, pero siendo delantero no tiene gol.

Qué diferencia con Mohamed Salah o Kylian Mbappe, Paulo Dybala o el mismo Messi, que juegan en su posición. Y señalamos a Vázquez porque Gareth Bale para su DT Santiago Solari es su suplente.

   

Lo mismo ocurre con Sergio Reguilón, que jugó un partidazo y provocó un buen dolor de cabeza; pero no es Marcelo, sobre todo en ataque, sin olvidar que por su lado Ousmane Dembelé le sirvió dos goles a Luis Suárez. El Madrid necesita recuperar al brasileño, a Isco y a Bale o tendrá que salir al mercado a traer tres sustitutos de garantía.

El Barcelona también porque su juego sigue sin convencer y Messi necesita más ayuda después de que Coutinho y el Rey Arturo no dieran la talla.

Lo curioso es que este sábado habrá Clásico de nuevo y esta vez en la segunda vuelta de LaLiga, ahora en el Bernabéu. Y si bien el Madrid parece favorito por lo visto en los últimos partidos el Barcelona parece que juega de local en el estadio de Chamartín.

 

Un triunfo del Real Madrid le daría algo de vida y una derrota le sentenciaría. Sería muy extraño que Messi repitiera su actuación en Copa, también que los blancos no anoten, por lo que será otro partido de esos que no se pueden perder.

Los títulos son importantes, la Champions también, hay que celebrar los triunfos, pero estos no son necesarios para justificar porque uno u otro es su equipo favorito, el que importa es el próximo.

Olvídese de la tabla, del tipo de competición y de los resultados anteriores, porque no hay nada como disfrutar en directo con toda la pasión de un Madrid-Barcelona.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de febrero de 2019, 4:03 p. m..

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
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