Con esta historia de la salida de Leo Messi del Barcelona pierden todos
El padre de Lionel Messi, Jorge Messi, viajó a la Ciudad Condal y se reunió este martes con el presidente del Barcelona Josep Maria Bartomeu para intentar resolver un problema que no beneficia a nadie. Y no hubo acuerdo en el octavo día del típico novelón del verano.
Todo ocurrió después de que el jugador le comunicara al equipo blaugrana su deseo de marcharse libre y el club le respondiera que no, que tiene que honrar el contrato y que no está en venta.
Si bien parece que lo más lógico y sensato sería que ambas partes llegasen a un acuerdo para arreglar su salida, el tema en los últimos días la situación se ha complicado, y de qué manera. A su llegada el padre de Messi ya avisó que veía “difícil” su futuro en el Barça.
Bartomeu le había ofrecido a Leo Messi su cabeza en bandeja de plata diciendo que se marchaba si Messi decía públicamente que ‘el presidente del Barça era el problema y que si se iba, él se quedaba jugando en el equipo’. Pero Leo, decidido a irse del país, no mordió el anzuelo y dio la callada por respuesta.
Así que Bartomeu se sacudió el polvo, tras el revolcón que le dieron los que pedían su dimisión, y ahora no solo exige que ‘el equipo que quiera a Messi pague la cláusula de 700 millones de euros’ sino que le presentó a Jorge Messi la renovación de su hijo por dos años más.
Y así ocurrió en la reunión de este miércoles, que según los reportes de prensa fue en las instalaciones del club azulgrana y en un ambiente de cordialidad. Allí Bartomeu le comunicó a Jorge Messi que el equipo no tiene ninguna intención de negociar la salida de su hijo y sí extenderle el contrato.
Bartomeu le pedió a Jorge Messi que convenza al estelar jugador para que regrese a los entrenamientos y se reintegre a la disciplina de la plantilla que ahora dirige Ronald Koeman.
Todo hacía pensar que el Manchester City podría llevárselo fácilmente, pero ahora se sabe que no puede pagar el traspaso y su alto salario para no incumplir el “Fair Play” financiero que lo sacaría de la Champions.
Solo puede pagar su salario siempre y cuando salga gratis, al igual que el PSG. Jorge dijo que no ha hablado, que no sabe nada del City.
Según el último contrato, Messi y sus asesores pensaron que tras la temporada quedaba libre. La misma finalizó para el Barça tras el 8-2 propinado por el Bayern, pero el Barcelona dice que el contrato fija el 10 de junio como la fecha acordada y hay lío.
LaLiga ha dado la razón al Barcelona y si no hay acuerdo solo un juez podría dar la razón definitiva a uno de los dos y, en caso de ganar el Barça, fijar un monto para poder rescindir el contrato.
Claro, este es un proceso largo y complejo, por lo que si no hay un acuerdo amistoso es muy probable que Messi se quede a disgusto en el Barcelona otra temporada, para luego salir gratis. De momento el jugador se ha declarado en rebeldía y no ha ido a entrenar.
Sin duda alguna esta situación no beneficia a nadie y todos son perdedores, hasta el Real Madrid, que pierde a su clásico competidor.
Messi: si se va, por haber quedado como un traidor al Barça; y si se queda, por haber hecho el ridículo, tirando un farol para luego tener que quedarse a disgusto.
El Barça: si lo retiene, por tener un jugador de su ascendencia que no quiere estar, con las consecuencias que eso puede tener para el vestuario, además de perder dinero por su venta y tener que pagar un salario de unos 100 millones de euros. Si se va porque perdió al mejor jugador de su historia de la peor manera, por la puerta de atrás.
La Liga, solo si se va, porque pierde miles de seguidores, con un torneo en principio menos atractivo y como consecuencia bajaría los abonos por anuncios y derechos de transmisión.
Los Messi pueden guardarse un as bajo la manga diciendo que si “no dejan libre a Messi ahora este firmará gratis en diciembre con el Real Madrid”. Igualmente lo mejor es que se arreglen. Siempre es mejor un mal acuerdo que un buen pleito.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de septiembre de 2020, 2:00 p. m..