Fútbol

Lo de Pedri con el Barcelona en casa de la Juventus es un verdadero escándalo y solo es el comienzo

El Barcelona que jugó en Turín es sin dudas el que todos los culés, y aficionados al fútbol, quieren ver, aunque todavía no sea la mejor versión de sí mismo.

El Barça le ganó bien a la Juventus 2-0, que es importante como importante es el juego salido de las botas de un niño de 17 años llamado Pedri González, que puesto en su posición natural dio un recital que hizo recordar nada menos que a Andrés Iniesta.

Ya se le veía maneras al canario jugando con 16 años en la UD Las Palmas, pero lo mejor es que la camiseta azulgrana no le ha pesado como a tantos otros, ni siquiera ante un rival de la entidad de la Juve.

A Ronald Koeman le salió bien la apuesta poniendo a Pedri en el centro del campo, por la izquierda, junto a Frenkie de Jong y Miralem Pjanic, que fue el que más corrió. El canario fue el que más y mejores pases dio (39-41), el segundo que más balones recuperó (6) y el que mejor manejó al equipo, sin tener todavía licencia para conducir.

Ahora se entiende la razón por la que Koeman le dijo a Riqui Puig que buscara equipo para poder jugar.

El técnico del Barça sorprendió dejando a Ansu Fati y Coutinho en el banco y colocando a Ousmane Dembelé como atacante por la derecha, con Antoine Griezmann de falso 9 y dejando a Leo Messi libre.

Si no se entendió mucho la suplencia de Sergiño Dest, tras su gran partido ante el Real Madrid, a favor de Sergi Roberto, aunque esto no tuvo trascendencia.

Igualmente el Barcelona tuvo la suerte de que por dar positivo al COVID-19 no jugara el mejor hombre de la Juve, Cristiano Ronaldo, y que los tres goles de Álvaro Morata fuesen anulados por fuera de juego decretado por el VAR, la tecnología de la que se ha quejado Koeman.

La Vieja Señora en este partido de Champions plantó un equipo rocoso que pulso rebañar algunos balones al Barcelona y competir, pero le faltó fútbol para poder estar a su altura.

Dembelé tuvo la suerte de anotar un gran gol al minuto 14. Después de que su disparo fuese desviado por un defensor y se colase por la escuadra, pero no por ello pierde mérito la jugada, tras controlar muy bien un cambio de frente de Messi, avanzar y luego de dos recortes disparar con la fortuna de poner el 1-0 en la pizarra.

Ya en el ocaso del partido (91’) Messi anotó con aplomo un buen penalti, tras un derribo infantil a Ansu Fati por parte de Federico Bernardeschi, quien había entrado poco antes como suplente. Un gol que hacía justicia al mejor en la cancha.

De este modo el Barça es líder indiscutible de su grupo en la Liga de Campeones, espanta los fantasmas de desilusión tras la dura derrota 3-1 en LaLiga, en una semana convulsa tras la renuncia de su presidente y la junta directiva, acorralados por la moción de censura.

Sin embargo, todavía queda por ver al mejor Messi, quien sigue sin marcar como acostumbra, jugando sin esa chispa que lo ha hecho ser considerado por muchos como el mejor del mundo.

Tal vez todavía no esté al cien por ciento físicamente, tal vez los 33 años le comiencen a pasar factura o tal vez no está feliz por haber tenido que quedarse en contra de su voluntad y le falte motivación. Los detalles de calidad están ahí, pero le falta una marcha.

Eso sí, pese a la marcha de Luis Suárez y algunos otros, con Koeman al mando este Barça parece mejor que el de los otros años. Le faltan algunos ajustes arriba, pero tiene equipo.

Griezmann, Dembelé y Coutinho tienen mucha calidad, solo hay que sacársela; Pjanic es buenísimo; Messi es el mejor; Ansu Fati deberían convertirlo en delantero centro y lo de Pedri es un verdadero escándalo.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de octubre de 2020 a las 0:20 p. m..

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
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