Cristiano Ronaldo y la Juve pierden el primer asalto en Oporto, pero todavía les queda Turín
En la segunda fecha de los octavos de final de la Liga de Campeones, este miércoles 17 de febrero, todo quedó pendiente para el partido de vuelta aunque unos con más ventaja que otros y con Cristiano Ronaldo enfadado por no marcar y porque al final del partido no le pitaron un penalti.
Oporto se impuso en casa 2-1 a la Juventus en un partido en que estuvo arriba desde el primer minuto con un gol del iraní Mehdi Taremi que aprovechó un error del medio uruguayo Rodrigo Betancur en una cesión al portero Wojciech Szczesny. Luego llegó el 2-0 también en el primer minuto, pero del segundo tiempo para ampliar el marcador del Estadio de Dragao.
La Juve ganó el premio a la insistencia con diana de Federico Chiesa en el 82’ al rematar a las redes un gran centro del francés Adrien Rabiot desde la izquierda, un gol que lo mete de lleno en la pelea a la Vieja Señora para la vuelta el 9 de marzo en Turín, donde el equipo italiano pudiera recuperar a su legión de lesionados.
No fue un gran partido de Cristiano, pero nunca le faltó ganas y como siempre tiró del carro en todo momento, pero no fue hasta la entrada de Alvaro Morata que el portugués realmente creó peligro. En el último ataque del partido bien se pudo pitar penalti, pero el árbitro no lo vio así.
En el otro encuentro de la fecha, el Borussia Dortmund derrotó 3-2 al Sevilla en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, con lo cual se lleva un resultado favorable para la vuelta el martes 9 en Alemania.
El Dortmund llegó a ponerse 3-1 con dos goles consecutivos de brillante factura del gigante noruego Erling Haaland (27’ y 43’), pero al final el Sevilla consiguió una tabla de salvación con el tanto de Luuk De Jong (84’) para el 3-2 definitivo que le da vida.
Suso Fernández anotó temprano (7’) el primero para el Sevilla con un disparo al borde del área que fue desviado y tomó camino a las redes para el 1-0; pero Mahmoud Dahoud sacó un tiro potente desde unos 25 metros directo a la escuadra para igualar 1-1. Luego apareció Haaland para culminar dos jugadas y ponerse líder goleador de la Champions con ocho.
De los dos equipos perdedores la Juve tiene la ventaja de jugar la vuelta en casa y le basta con ganar 1-0. Cualquier resultado con su puerta a cero, o por diferencia de dos goles a su favor le vale, pero no un 3-2 o 4-3, mucho menos empatar o perder. Si quedan 2-1 definirían su pase a cuartos en la tanda de penales.
Por contra el Sevilla necesita no solo marcar sino hacerlo al menos dos veces y que el otro no lo haga. Un 2-0 o un 3-1 le vale, pero no un 1-0 o 2-1, como tampoco le vale empatar o perder. Un 3-2 los mandaría a los penaltis.
El Barcelona lo tiene muy complicado remontar un 4-1 en París y pudiera darse el caso de que tanto Lionel Messi como Ronaldo, ahora contra las cuerdas, caigan eliminados con lo cual se podría comenzar a hablar de fin de ciclo, dándole paso a los Mbappé, Neymar, Haaland, etc. como los nuevos reyes del fútbol
Pero cuidado con darles por muertos cuando en verdad lo que están es heridos. Si logran despertar a estas dos bestias puede que la historia sea distinta por imposible que parezca. Entre ambos acumulan 9 trofeos de campeones de Europa, nueve títulos de máximos goleadores y a sus respectivos 33 y 36 años todavía les queda en el tanque.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2021, 6:36 p. m..