Fútbol

El Inter Miami cae injustamente en Atlanta y ve alejarse sus opciones de playoffs

Un penalti, que no fue, le abrió las puertas al Atlanta United para derrotar 1-0 al Inter Miami este miércoles 29 de septiembre en el Mercedes-Benz Stadium.

El venezolano Josef Martínez tomó el balón y con un magistral movimiento engañó al portero de Miami Nick Marsman para anotar la pena máxima y decidir el partido al minuto 78, su gol número 100 en la MLS.

Después de 77 minutos de duro batallar un centro desde la izquierda golpeó el brazo de Leandro González, el cual estaba pegado al cuerpo e incluso el defensor del Inter Miai hizo el ademán de retirar. Pero el árbitro principal del encuentro, Ted Unkel, consideró que era mano y decretó la pena máxima, lo peor fue que desde el VAR Chris Penso lo ratificó.

La MLS es una liga en franco crecimiento, pero acciones como estas del colectivo arbitral conspiran contra su desarrollo. Ya se vio en el anterior encuentro con la injusta segunda amarilla a Gregore, que posteriormente el comité disciplinario con muy buen criterio desestimó.

Claro que el balón golpeó en el brazo, pero el jugador no se lo puede cortar y el reglamento es claro: es infracción “tocar el balón deliberadamente con las manos” y unas manos detrás no es es tocar deliberadamente el balón.

Es una vergüenza que un equipo pierda un partido no por el acierto del rival o su incapacidad sino por un error manifiesto del silbante. Lo del VAR es para taparse los ojos.

Aunque en honor a la verdad Atlanta mereció el triunfo en su casa al tener mayor posesión del balón (62%), pero sobre todo porque buscó mucho más la puerta rival disparando en 19 ocasiones (7 entre los tres palos, por siete disparos de Miami y ninguno por dentro, incluyendo un mal remate de Robbie Robinson cuando todo Miami ya cantaba gol.

De igual modo la actitud del Inter fue intachable, peleó todos los balones y dejó el alma en la cancha, pero el planteamiento del técnico Phil Neville, con Gonzalo Higuaín lejos del área, les condenó. Higuaín fue el mejor, pero no pesó.

“Fue un partido de primer nivel en términos de la disciplina y la intensidad que el equipo exhibió sobre el campo”, dijo Neville.

“En el vestuario les dije que probablemente es una de las mejores actuaciones que hemos tenido, si no contamos ese tramo final en el que no pudimos recibir la recompensa de lograr un resultado que reflejara nuestro rendimiento”.

Con este resultado Atlanta subió del 8vo puesto al 6to con 39 puntos, mientras que el Inter se quedó con 32 unidades y un partido menos se quedó en 10mo puesto, complicando su clasificación para los playoffs.

Neville, con Nico Figal y Gregore fuera por acumulación de amarillas, apostó prácticamente por el mismo once que recibió un 9-1 en los últimos dos partidos y nada de nada. El Inter está condenado al fracaso si el DT no cambia urgente este once.

En el primer tiempo, aunque terminó 0-0, ya se vio el dominio de Atlanta (64%) con 9 disparos (3 entre los tres palos), mientras Miami terminaba con 4 (0).

No hubo cambios y eso que el Inter no viajó a Atlanta buscando un empate sino que fue por la victoria ante un rival directo. Lo cierto es que después de estos tres partidos este equipo no invita al optimismo.

Ahora toca remar contra corriente en las próximas ochos finales que le restan al equipo de Miami. La primera este domingo 3 de octubre (5:30 p.m.) en Portland.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de septiembre de 2021, 10:08 p. m..

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Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
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