Si no fuera por Jorge Masvidal, Colby Covington no estaría donde está. ¿Pagará su traición el Caos?
Colby Covington llegó a Kamaru Usman por la vía de una traición. Al menos eso es lo que piensan quienes le vieron llegar a Miami un día con una maleta, sin nombre y sin horizonte, pero con muchos deseos de triunfar en la UFC y un talento innegable como
Ahora que va a su revancha este 6 de noviembre contra el campeón Kamaru Usman en la UFC 268, todos recuerdan a un Covington callado y taciturno, que no sabía orientarse, pero que fue acogido con mucho calor por Jorge Masvidal y su equipo de trabajo en American Top Team, al punto que el Gamebred le abrió las puertas de su casa y todos los contactos necesarios para establecerse.
“Colby traicionó la amistad de Jorge’’, reveló en una entrevista con el Nuevo Herald el coach de Masvidal, Paulino Hernández. “Jorge le entregó todo de corazón, sin interés de ningún tipo. A lo mejor Colby, cuando fue subiendo, vio que Jorge podía ser una piedra en el zapato. No hay que quitarle méritos, pero como persona no...’’.
Uno que vivió de cerca todo aquello fue Dieter Navarro, quien por esos tiempos estaba como parte del grupo en American Top Team, una verdadera fábrica de campeones en las artes marciales mixtas y uno de los gimnasios más reconocidos del mundo.
Actualmente entrenador del GOAT Gym de Miami, Navarro es uno de los que todavía no acaba de comprender la transformación de Covington en uno de los “bocones’’ más estridentes de las UFC y un hombre capaz de ser divisivo y polémico al máximo.
“Cuando él llegó de Oregon, no decía una palabra, era un muchacho callado’’, recordó Navarro. “Siempre estaba detrás de Masvidal, tratando de aprender de él. Parece que quería vender tickets. El me ve en la calle y ya no es igual. Él sabe que al tener problemas con Masvidal, la relación nuestra no va a ser la misma’’.
Otro elemento que benefició a Covington de su cercanía con Masvidal fue la extensión de sus armas de batalla, porque cuando vino a Miami apenas sabía tirar un golpe y solo gracias al apoyo de Hernández y de otros técnicos pudo desarrollar ese striking tan necesario en las artes marciales mixtas de hoy en día.
De acuerdo con personas que vivieron esos tiempos, Covington era muy bueno en la lucha y entrenaba tan fuerte como el que más, pero no entendía las técnicas para utilizar un jab o una combinación para mezclarlas con la lucha que ya traía de sus tiempos universitarios.
“Paulino Hernández lo ayudó mucho, porque él tenía cero striking, pero subió y subió, y llegó a tener un striking parecido al de los peleadores de nosotros’’, agregó Navarro. “Él es un gran atleta y tiene su talento, pero si no fuera por Masvidal no estuviera donde está. Eso lo vi yo. No me lo contaron’’.
Lo cierto es que a medida que ambos fueron creciendo en popularidad y prominencia deportiva, también aumentó el muro de diferencias y el nivel de ataques verbales con que suelen bombardearse de cuando en cuando, aunque Masvidal suele no contestar muchos de ellos.
Masvidal y Covington son de los mejores “habladores de basura’’ en todos los deportes de combate. Más allá de sus habilidades en el octágono, resultan excelentes vendedores de sus productos y personas, sin morderse la lengua, sin dejar nada en el fondo de su mente. Los fanáticos los aman o los odian por lo que representan.
El cubanoamericano, por su parte, sugiere una imagen distinta, de tipo duro hecho con lo que aprendió en las calles de Miami, una especie de Tony Montana sin tiempo ni lugar para personajes como Covington. Su popularidad se ha disparado junto con su lugar en la UFC. Quizá no sea el mejor en ninguno de los aspectos del combate, pero es bueno en todo.
En dos ocasiones, Masvidal enfrentó a Usman y en las dos cayó ante la soberbía combinación de técnica y potencia del mejor libra por libra en la UFC. Covington sostuvo en el 2018 con el nigeriano una batalla brutal que perdió por nocaut en el quinto asalto, pero ahora asegura que en el Madison Square Garden de Nueva York se convertirá en el nuevo rey de la división welter.
Si lo logra, ¿agradecerá algo a Masvidal y a sus antiguos maestros?
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de noviembre de 2021, 9:59 a. m..