Kamaru Usman y Colby Covington se profesan un odio real, la pelea debe ser otro clásico
No hay amor perdido entre Kamaru Usman y Colby Covington. Si en muchas ocasiones se nota la falsa rivalidad construida para vender una pelea, en esta existe un verdadero encono que durante más de 20 meses fue creciendo como la mala yerba, fermentándose en su odio.
Ambos chocan este sábado en la UFC 268 como parte de una megacartelera en el Madison Square Garden, donde también habrá otra pelea de título mundial entre Rose Namajunas y Zhan Weili, además del tremendo choque ligero entre Michael Chandler y Justin Gaethje.
Los dos amargos rivales pelearon por primera vez en diciembre de 2019 con Usman vencedor por nocaut en el quinto asalto. En esa pelea, Covington empujó al campeón como nunca antes y su campamento permanece molesto con algunas de las llamadas del árbitro Marc Goddard.
A pesar de que Covington hizo campaña para una revancha rápida, Usman peleó tres veces contra Gilbert Burns y Jorge Masvidal, dejando a un lado un segundo encuentro con Covington, quien por su parte solo subió al octágono en una ocasión para disponer del desgastado Tyron Woodley.
Pero ya está aquí.
“Ha sido difícil”, comentó Covington. “No querían que sucediera. Estaban tratando de encontrar todas las formas en el libro para evitar esta revancha. La única razón por la que tienen que tomarlo es que UFC no le dio otra opción. Dijeron: ‘Oye, peleas con este luchador o simplemente te despojamos del título, lo tomas o lo dejas’’’.
Por su parte, Usman ha dejado en claro que lo sucedido en ese encuentro inicial será nada comparado con lo que viene ahora en la segunda entrega, porque ese mal de fondo entre ambos no ha hecho otra cosa que crecer, alimentado por las ofensas de Covington.
“La última vez dije que lo castigaría por cuatro asaltos y medio y eso es exactamente lo que hice’’, explicó el campeón. “Creo que en esta próxima pelea intentará ser un poco más estratégico, pero se dará cuenta rápidamente de que eso no va a funcionar y simplemente se quedará atrapado allí recibiendo una paliza”.
Sin duda, Usman mostró notables mejoras con el entrenador Trevor Wittman en victorias consecutivas por nocaut sobre Burns y Masvidal, dejando en claro que no es solo un luchador. Esta continua evolución como guerrero mantiene al nigeriano en la conversación del mejor de todos los tiempos (GOAT).
Invicto 13 combates de UFC, de los cuales ha ganado cuatro premios Actuación de la Noche y un premio Pelea de la Noche, no por gusto Usman, de 34 años, también se encuentra actualmente en el puesto número uno en la clasificación libra por libra masculina y no ha perdido un combate de MMA de ningún tipo desde mayo de 2013.
Por su parte, Covington puede presumir de una forma igualmente impresionante y su derrota ante Usman antes mencionada fue su único fracaso en sus últimas nueve peleas. El gladiador, de 33 años, se aseguró previamente el campeonato interino de peso welter al vencer a Rafael dos Anjos en UFC 225, aunque luego fue despojado de su título cuando demostró que no podía competir en UFC 228.
Aunque Usman es el favorito, no cabe duda de que Covington es la mayor amenaza para su reinado y si esta revancha llega a ser tan buena como la primera pelea, los fanáticos tendrán delante un verdadero regalo y algo para agradecer antes del Día de Acción de Gracias.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de noviembre de 2021, 11:12 a. m..