La Jaula tropieza ante Rafael Fiziev en UFC Bakú y frena su ascenso en el peso ligero
Ignacio Bahamondes sabía que esta era su gran oportunidad. La vitrina perfecta para consolidarse como una amenaza real en las 155 libras.
Enfrentar a Rafael Fiziev, en su casa, con todo en contra, era la prueba de fuego. Pero el sábado en UFC Bakú, el chileno se topó con una muralla, y aunque mostró destellos de su talento, terminó perdiendo una pelea que podría haberlo catapultado al siguiente nivel.
Las tarjetas fueron 30-27 en las tres. Pero los números no cuentan todo lo que Bahamondes dejó sobre el octágono. A ratos agresivo, a ratos estratégico, el chileno nunca dejó de intentar. Aun así, se vio frustrado por la velocidad, el ritmo y la inteligencia de un Fiziev que no estaba dispuesto a dejarse vencer en su propia tierra.
“No puedo perder frente a mi gente’’, dijo Fiziev al final del combate, con emoción visible. “Azerbaiyán merece ser feliz. Esta gente merece eso. Y yo estoy feliz de representar a mi país’’.
El primer round fue complicado para Bahamondes, que intentaba marcar la distancia con su largo alcance, pero fue sorprendido por un zurdazo de Fiziev que cambió la dinámica. Desde ese momento, el chileno tuvo que remar contra la corriente ante un rival que no daba espacios ni respiro.
En el segundo asalto, Ignacio ajustó. Buscó el derribo, intentó presionar, incluso amagó con una guillotina cuando se vio en el piso. No fue suficiente. Aunque logró poner al rival en modo defensivo por momentos, nunca pudo imponer su plan de pelea por completo.
La recta final mostró lo mejor de Bahamondes. Apretó el ritmo, encontró algunos huecos en la defensa de Fiziev y conectó con más frecuencia, pero no pudo neutralizar la contundencia del local, que cada vez que respondía lo hacía con más fuerza. Incluso en el último intercambio en el suelo, Ignacio logró abrirle una cortadura con un codo, pero ya no quedaba tiempo para más.
Esta derrota no debe verse como un retroceso absoluto, pero sí como un llamado de atención. Bahamondes tiene herramientas, tiene carisma y tiene futuro. Sin embargo, la elite del peso ligero exige perfección, madurez táctica y capacidad para adaptarse. Fiziev, con más rodaje y experiencia frente a la crema de la división, supo marcar la diferencia.
El chileno había mostrado una evolución clara en sus peleas anteriores y llegaba con buen momento, pero UFC Bakú fue una noche dura, una de esas que separan a los que pueden contender de los que deben seguir puliéndose. Bahamondes pertenece al grupo con proyección, pero aún necesita más ajustes para dar el salto definitivo.
Ignacio Bahamondes perdió, sí. Pero también aprendió. Y en un deporte como las artes marciales mixtas, esas lecciones pueden valer más que muchas victorias.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de junio de 2025, 6:29 p. m..