Frenar o morir arrollado por Westbrook: el dilema del Miami Heat en Oklahoma
Con el recuerdo de un DeMar DeRozan que causó estragos en las filas del equipo en su último partido, el Heat viaja a Oklahoma para finalizar su gira de dos encuentros avisado de la cercana posiblidad de encontrar otro huracán igual o superior al que se enfrentaron en el Air Canada Centre de Toronto.
El quinteto de Miami jugará esta noche contra la nueva versión del Thunder (5-1) que comanda Russell Westbrook, un equipo que solo ha perdido en una ocasión esta temporada ante los Warriors.
Westbrook se ha mantenido inspirado desde el comienzo de la campaña y en seis partidos promedia 33.2 puntos -tercero en la NBA-, 9.0 rebotes y 9.7 asistencias, números que respaldan su absoluto protagonismo en un club que busca mantenerse en la elite luego de la partida de Kevin Durant a Golden State.
El estelar armador viene de anotar 28 unidades con ocho asistencias en el triunfo 112-92 ante los Timberwolves de Minnesota el pasado sábado, una victoria que les sirvió de aliento luego del revés en la carretera ante los subcampeones de la liga.
El Heat (2-3) llega al Chesapeake Energy Arena de Oklahoma tras caer el viernes 96-87 ante unos Raptors encaminados por la ofensiva de DeRozan que acumuló 34 unidades con cuatro rebotes y cuatro asistencias, en lo que fue su quinto partido consecutivo anotando 30 puntos o más.
El coach de Miami Erik Spoelstra sabe que si resultó difícil frenar a De Rozan, la tarea de detener ahora a Westbrook y su frenesí en el ataque es también muy complicada.
“Westbrook es un jugador muy impetuoso en la cancha’’, expresó Spoelstra. Es un atleta con grandes condiciones físicas y aunque le pongas dos o tres hombres a marcarlo siempre encuentra la forma de hacer jugadas’’.
Resolver esta interrogante será vital para el Heat que buscará aminorar la inconsistencia en su juego en este inicio de contienda y encausará su estrategia en base a Hassan Whiteside, el hombre que lidera la ofensiva del conjunto sudfloridano con 20.0 puntos y 14.2 rebotes.
El centro de Miami tuvo 21 cartones, 16 rebotes -su cantidad mayor en la temporada- y tres asistencias contra Toronto y fue secundado por Goran Dragic con 17 unidades y cinco asistencias.
Para este desafío Dion Waiters regresa a la cancha de su antiguo equipo, un Thunder donde según sus palabras creció mucho como jugador.
Conociendo bien de cerca los entretelones del juego de sus ahora rivales de turno, Waiters sonríe cuando le preguntan por la forma de neutralizar a Westbrook.
“Es imposible. Russell siempre juega con un chip en el hombro’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2016, 10:55 p. m. with the headline "Frenar o morir arrollado por Westbrook: el dilema del Miami Heat en Oklahoma."