NBA

El Heat no puede fallar en la capital


La química creada entre Dwyane Wade (der.) y el recién llegado armador Goran Dragic ha dado buenos dividendos para el Heat en sus últimos partidos.
La química creada entre Dwyane Wade (der.) y el recién llegado armador Goran Dragic ha dado buenos dividendos para el Heat en sus últimos partidos. el Nuevo Herald

Tal parece que cada noche Miami vive al borde del abismo.

Y este viernes la historia volverá a vivir el intenso drama de cada final de temporada cuando el Heat (27-33) visite a los Wizards en Washington (34-27) con la misión de mantener esa plaza a los playoffs que tanto es asediada por unos cinco o seis equipos.

“Esto es lo emocionante de esta época del año’’, expresó Dwyane Wade. “Uno tiene que encontrar maneras para ganar y asegurar la posición. Cada posesión cuenta, cada decisión defensiva. Pero para eso jugamos este deporte’’.

Miami, que se encuentra en el séptimo puesto de la Conferencia Este, está obligado a vencer casi en todo lo que resta del calendario, pues una simple derrota combinada con otros resultados, lo puede alejar tanto como hasta una décima plaza.

Sin embargo, si ha habido un momento para el optimismo entre tantas dificultades y lesiones es el actual, con la emergencia de Hassan Whiteside como un centro dominante y la presencia dinámica de Goran Dragic en el punto focal de la ofensiva.

Todavía se comentan los 25 rebotes -es el único jugador de la liga con tres partidos de 24 o más balones capturados- y los 18 puntos de Whiteside, cuya ausencia en el tabloncillo se hace notar sobremanera.

“Todo el mundo sabe mi historia [de jugar en ligas de otras partes del mundo y sus problemas de indisciplinas], así que estar aquí es una bendición que tomo con humildad’’, apuntó el gigante que ha cambiado el panorama de Miami. “Cada noche es un aprendizaje. Hablo mucho con Wade. El me aconseja’’.

Wade, claro está, sigue siendo el punto de confluencia por donde pasa la máquina ofensiva del equipo, conectando bajo los tableros con Whiteside, como bien quedó claro en dos de las jugadas finales en el choque del miércoles contra los Lakers; y combinándose con Dragic en la conducción del balón.

El armador esloveno, que se quejaba de mala utilización en Phoenix, ha incrementado sus toques de pelota de 62.4 a 76.8 por noche, pero el Heat también sale ganando en esta ecuación puesto que Dragic, con esa velocidad de prodigio, ha incrementado los contraataques de su nuevo conjunto de 9.7 por ciento a 14.5.

“Siento que todavía nos queda mucho por conocernos, porque muchas cosas son nuevas’’, reconoció el europeo. “A pesar de todo, creo que vamos avanzando en ese acople y la situación va mejorando’’.

Ante Washington habrá que ponerle atención a las batallas particulares entre Whiteside y los gigantes Marcin Gortat y Nené Hilario; así como a lo que puedan hacer Wade y Dragic frente al talentoso John Wall.

Después de todo, los de la capital estiman que estar en condiciones para llevarse cuando menos el título de la conferencia y Miami, por su parte, no puede darse el lujo de un resbalón en la parte más tensa de la temporada.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2015, 4:28 p. m. with the headline "El Heat no puede fallar en la capital."

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