Riley medita el regreso de Wade a Miami
Después del triunfo de miércoles ante Atlanta 116-93, el Heat (20-30) extendió a 9-0 su racha de victorias, provocando que Pat Riley presente más dudas antes del cierre del mercado.
Lo más probable es que “El Padrino” no haga nada, aparte de darle de baja a Chris Bosh y confiar en que el equipo llegue a los playoffs (está a solo tres juegos). Al fin y al cabo fue su apuesta y a este grupo hay que darle una oportunidad después de la cadena de lesiones que lo azotó.
Y es con esa idea que el quinteto de la Capital del Sol recibe este sábado (7:30 p.m. TV: SUN. Radio: 710 AM) a los Sixers (18-31) en el American Airlines Arena. El equipo de Filadelfia salió airoso 101-94 en el primer juego entre ambos en el Wells Fargo Center, por lo que el Heat tratará de ajustar cuentas.
Ahora tiene a uno de los dúos más caliente de la NBA en Goran Dragic y Dion Waiters, quienes junto a Hassan Whitesite y una mejorada segunda unidad están contando los partidos por victorias.
Pero, a pesar de esto, este equipo solo está diseñado para competir y, como mucho, llegar a los playoffs y con esto no se conforma nadie en Miami.
Muchos estaban diciendo (ahora menos) que lo mejor era ‘dejarse perder’ para elegir a uno de los mejores del Draft 2017 y a su vez cambiar una de sus “estrellas” para coger “algo bueno” en la agencia libre y así formar un “mejor equipo”.
Y la pegunta es: ¿Un “mejor equipo” es solo lo que quiere Miami? ¡Claro que no!
Miami quiere otro equipo grande, que pelee por el anillo, que le plante cara a los Cavaliers, que le haga volver a disfrutar.
Que no se engañe nadie. A pesar de que este parece ser un buen draft, eso no garantiza nada. Filadelfia, Minnesota, Orlando, Milwaukee, New Orleans, Sacramento y LA Lakers llevan tres años escogiendo a los mejores y siguen en los últimos puestos.
La agencia libre tampoco ofrece nada interesante y Miami ahora no tiene ningún otro atractivo que sus playas o su historia.
Si el Heat quiere volver a los planos estelares necesita reunir a los mejores jugadores que quedan. No basta con una “ballena” hace falta una manada con hambre.
Por eso Riley se esta planteando traer de vuelta a Dwyane Wade, quien está a disgusto en Chicago, y que con la salida de Chris Bosh podría asumir su salario.
Wade sería la llave maestra para formar un nuevo ‘Big Three’ y de paso se recuperaría a su jugador franquicia. No importa la edad, la ciudad estaría encantada de recibir a su hijo pródigo.
Al menos es como para planteárselo.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2017, 5:42 p. m. with the headline "Riley medita el regreso de Wade a Miami."