Golpe al ojo impide a Dragic jugar contra Indiana
Goran Dragic le bastó la primera mitad del juego del sábado ante los Raptors para ser uno de los mejores anotadores (15 puntos) y dejar a su equipo con una ventaja (59-41), que a la postre fue decisiva en el triunfo del Heat 104-89.
Al inicio de la segunda mitad, sin embargo, el armador de Miami tuvo que abandonar el juego tras sufrir un codazo en su ojo derecho, pero su equipo sacó la cara por él y se llevó una victoria que lo colocó (con 32-34 ) a solo medio juego de la zona de playoffs.
Al terminar el encuentro, a pesar de tenía la zona orbital hinchada, dijo que viajaría a Indiana con la intensión de jugar, pero eso no fue posible, al tener este domingo el ojo completamente cerrado por la inflamación.
“Ni siquiera puedo ver en el ojo derecho. No me imaginé que iba a ser tan malo. Mi ojo está completamente cerrado”, dijo Dragic el domingo antes del juego contra los Pacers. “El médico me lo revisó anoche [sábado] y está bien, solo está hinchado y no tengo dolor, así que solo vamos a seguir el tratamiento”.
Los médicos del Heat aseguraron a Dragic que no habrá ningún daño a largo plazo en el ojo, lo cual es una buena noticia toda vez que viene siendo el mejor anotador del equipo y el director de orquesta del Heat.
“Su ojo está casi cerrado. Dije esta mañana [domingo] en broma, hay que darle un corte para que pudiera ver como Rocky”, comentó el entrenador de Miami Erik Spoelstra. “Goran realmente quería jugar, pero lo más inteligente es sentarse y esperar que la hinchazón haya bajado para el juego del miércoles”.
Sin dudas es un baja muy sensible y su lugar en el quinteto titular lo ocupó este domingo Josh Richardson, en la alineación número 20 de Spoelstra.
Pero sus canastas tendrán que ser repartidos entre todos, principalmente Dion Waiters, quien dijo antes del juego que quiere quedarse en Miami la próxima temporada, no por gusto un día se le escapó “esta es mi casa” en una celebración.
Con el Heat Waiters ha encontrado su juego, una familia y un reconocimiento que no había tenido en ninguno de los equipos anteriores y hasta se permite soñar con repetir la historia.
“Cada día que estoy en el vestuario miro las imágenes del campeonato del Heat, siempre miro las duchas de champán”, indicó Waiters. “Tengo visiones sobre eso todos los días y no voy a dejar de trabajar hasta que llegue a ese punto”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2017, 8:03 p. m. with the headline "Golpe al ojo impide a Dragic jugar contra Indiana."