El Heat de Miami se desploma frente a los Bulls de Chicago
Solo ante la terrible visión de dejar escapar una de las mayores ventajas para un partido de temporada, Miami pudo haberle dicho adiós el jueves por la noche a sus sueños de acudir a los playoffs.
Después de contar con una diferencia de 19 puntos, el Heat sufrió uno de sus peores períodos de la campaña y cayó 89-78 ante los Bulls de Chicago justo cuando sus aspiraciones de sobrevivir al calendario regular viven al borde del abismo.
En una jornada donde Dwyane Wade apenas fue factor con nueve cartones, Hassan Whiteside llevó la batuta del ataque con 19 puntos y 16 rebotes, pero eso no bastó para contener la marea roja desatada en la segunda mitad.
Apenas en su segundo choque luego de perder seis semanas por una operación, Derrick Rose anotó 12 unidades y formó parte de un grupo de cinco jugadores en dobles dígitos, encabezados por Pau Gasol con 16.
“No estábamos jugando bien, no estábamos usando nuestra fuerza física y lo entendimos”, apunto Gasol. “Afortunadamente, encontramos nuestro ritmo y todo cambió”.
Cuando comenzó el choque nadie imaginó que Miami terminaría llegando a tener una ventaja de 19 puntos sobre Chicago en cierto momento y se iría al descanso intermedio 51-32 gracias a una agresividad que sorprendió a los visitantes.
Después de todo, los Bulls habían ganado el primer parcial 20-18 apoyados en un Gasol que encestó 10 cartones y una ofensiva que se desenvolvía de manera aceitada, sin grandes inconvenientes.
Pero en el segundo período pasó algo inesperado, cuando Beasley, que no había visto acción hasta ese momento, salió de la banca para darle un nuevo impulso a su equipo al anotar 13 puntos, incluidos tres triples.
Incluso, Wade comenzó a dejar que el ataque pasara por las manos del recién llegado, mientras la defensa de Miami también revivía para contener a los Bulls en apenas 12 puntos, la menor cantidad permitida para un segundo parcial en lo que va de temporada.
Sin embargo, Chicago retomó su pulso en el tercer parcial con una corrida de 12-0, mientras el Heat fallaba sus 10 primeros disparos para ver cómo su ventaja disminuía poco a poco hasta que quedó reducida a nada.
Eventualmente, los Bulls retomaron la delantera aprovechando una pobre disposición defensiva de los locales, al punto que parecía como si hubieran quitado a un equipo y puesto a otro con el mismo uniforme.
Al final del tercer parcial los números no podían ser más evidentes: 33-8, de modo que fue la primera vez en la historia que el Heat superó a un oponente por 20 puntos en un período y resultó vencido por la misma cantidad o más en el siguiente.
“Tenemos que mostrar una mejor actitud defensiva si queremos ganar este juego”, había comentado el coach de Miami, Erik Spoelstra. “Necesitamos detenerlos como sea posible. Posesión por posesión”.
A pesar de un último esfuerzo desesperado, las palabras del dirigente no encontraron eco más por no poder que por no querer, porque era como si un cansancio de siglos le hubiese caído de pronto al campeón defensor del Este.
A Miami le resta el partido más difícil de los tres que le faltan, pues el sábado recibe a Toronto antes de poner punto final a la contienda frente a Orlando y Filadelfia.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de abril de 2015, 10:36 p. m. with the headline "El Heat de Miami se desploma frente a los Bulls de Chicago."