El Huracán LeBron amenaza con dejar tierra arrasada en su choque contra Miami
El Heat se dispone a entrar en el ojo del huracán. Liberado en parte de la controversia por la separación con Kyrie Irving, LeBron James vuelve a ser la bestia que siempre ha sido y los Cavaliers lucen imparables, como si algo les doliera en el orgullo propio.
Durante las primeras seis semanas de la NBA, LeBron y su gente han debido soportar la avalancha de elogios alrededor de Irving y acerca de cómo ha catapultado a los Celtics al primer lugar de la Conferencia Este con una impresionante marca de 18-3.
Pero ya las aguas van tomando su cauce natural. Tras un comienzo lleno de grietas y sinsabores, James ha recuperado su estatura de jugador dominante y conducido a los Cavaliers a una racha de siete victorias en fila que este lunes puede extenderse a ocho si vencen a los Sixers.
James dispara para un portentoso 58 por ciento de efectividad en tiros de campo y un 42 en triples, además de elevar su efectividad en tiros libres a 77, un incremento notable del 67 por ciento de la temporada pasada. Estamos hablando de las mejores marcas de su carrera.
Ciertamente, no se puede escamotear el tremendo inicio de Irving y los Celtics, pero la recuperación de Cleveland y el restablecimiento de James han sucedido mientras se ausentaban por lesiones jugadores importantes como Tristan Thompson, Isaiah Thomas e Iman Schumpert.
Por otra parte, a Dwyane Wade le ha costado trabajo adaptarse a sus nuevas circunstancias y Derrick Rose contempla seriamente el retiro de la NBA luego de su último problema de salud en una pierna. Lo que pudo ser la tormenta perfecta en contra de los Cavaliers no ha pasado de ser un viento fuerte gracias a James.
Y ahora esa fuerza centrífuga espera pacientemente la visita de Miami. Ubicado en la octava plaza de cara a los playoffs, el Heat ha ganado tres de sus últimos cuatro encuentros, el mejor período de lo que va de contienda.
Los dirigidos de Erik Spoelstra tampoco comenzaron la campaña de manera convincente y solo ahora es que se han colocado por encima de la marca de .500 (10-9) tras un éxito en Chicago contra los Bulls.
Después de la partida de James con dos títulos y cuatro finales, mucho se ha escrito sobre los destinos del jugador y Miami, sin contar con la subtrama de la reunión de Wade con su viejo compañero de equipo en Cleveland.
Pero esta es una historia diferente. Lo menos que le interesa a James es reafirmar cualquier superioridad sobre su antiguo equipo en una especie de declaración de principios. El deseo de vencer es el mismo, pero ahora apunta a la necesidad de seguir acechando a los Celtics y a Irving.
El Heat, por su parte, tampoco precisa vencer a los Cavaliers por algún tipo de venganza cada vez más lejana en el tiempo, sino por demostrar que este momento no resulta un espejismo prenavideño, que sus posibilidades son mucho más que ese mediocre record y esa octava plaza.
Veremos cómo sobrevive Miami el Huracán James.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2017, 0:32 p. m. with the headline "El Huracán LeBron amenaza con dejar tierra arrasada en su choque contra Miami."