¿Dura derrota en Cleveland? Lo de Miami en Nueva York fue un espectáculo penoso
La comparación es odiosa, pero peor el resultado que se repite. Salvando evidentes distancias, Nueva York le dio a probar a Miami la misma porción de veneno recetada una noche antes por Cleveland. Y el Heat se lo bebió sin reparar en consecuencias.
Sin el peso ominoso de Carmelo Anthony, estos renovados Knicks pasaron el miércoles por encima de Miami 115-86 con un juego entusiasta y ágil que ya quisiera mostrar por estos días el conjunto del coach Erik Spoelstra.
Una vez más, el Heat se dejó robar la iniciativa en la primera mitad para encontrarse en un hoyo demasiado profundo. Si en Cleveland cedían 75 en los dos cuartos del inicio, en esta ocasión Nueva York se iba al descanso con 65, demasiados para un conjunto sin muchas pretensiones.
Otra similitud: recuerdan la tan comentada expulsión de LeBron James, pues los Knicks también perdieron a su mejor hombre, Kristaps Porzingis, quien abandonó el juego pasados dos minutos con una lesión en el tobillo.
¿Mejor no podía pintarse el panorama para Miami, verdad? Increíblemente, el Heat se dejó arrastrar por el movimiento seguro y continuo de los locales, que pasaban el balón con una rapidez pasmosa y aprovechaban la lentitud de los visitantes.
Sin Hassan Whiteside en la cancha, debido a molestias en una rodilla, el gigante Enes Kanter -con 22 puntos y 14 rebotes- golpeó una y otra vez al Heat dentro de la pintura, desarticulando la defensa enemiga y creando el caos debajo del aro.
Otro hecho parecido: en la segunda mitad, al igual que una jornada antes, la distancia entre el Heat y su oponente llegó a los 30 puntos, sin que hubiera un intento real de montar algún tipo de levantada con sentido de urgencia.
Pudiera decirse que si la derrota del martes entraba en los cálculos, la de Nueva York dejó un sabor todavía más amargo por la calidad del rival y el menor esfuerzo ofrecido por Miami. Este equipo necesita mirarse por dentro y realizar una autocrítica sincera. Una cosa es perder en el fragor de la batalla y otra bajar los brazos o combatir sin un norte.
Y menos mal que los Knicks jugaron con su banca en los últimos cinco minutos. ¿Quién sabe a qué nivel habría descendido la humillación de mantener a los titulares?
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de noviembre de 2017, 9:54 p. m. with the headline "¿Dura derrota en Cleveland? Lo de Miami en Nueva York fue un espectáculo penoso."