Al final el Heat de Miami echa muy en falta a su corazón
El Heat tiene ahora dos días para lamerse sus heridas después de un largo viaje por carretera.
Y es que, a pesar de mantener las buenas sensaciones, vuelve a casa tras una derrota en Houston ante el equipo con el segundo mejor récord de la NBA.
El equipo de Miami, al final de la gira, tuvo que arreglárselas sin Goran Dragic (rodilla) ni Tyler Johnson (tobillo) ni Dion Waiters, quien se operó este lunes del tobillo,y tras ganar un épico encuentro en Charlotte el sábado, no pudo repetir la hazaña en la casa de los Rockets.
Esta vez Miami sí que echó en falta a Dragic en los minutos finales, en los que el Heat colapsó a la ofensiva para terminar cayendo 99-90.
El Heat arrancó muy bien 26-12, ganó el primero y luego de que los Rockets le igualaran se mantuvo intercambiando la punta hasta el último cuarto. Tan fue así que a falta de 3:31 la pizarra aún marcaba un abrazo 88-88, pero su última canasta la anotó cuando todavía quedaba 2:48 por jugar y ese fue su pecado.
El entrenador del Heat Erik Spoelstra esta vez se equivocó al sentar a Kelly Olynyk (10 puntos) en los últimos minutos. El equipo se quedó sin ideas y sin canastas y ni Wayne Ellington (13) con su brazo de oro, ni Josh Richardson (12) consiguieron anotar.
“Nuestro equipo está desarrollando algo de fuerza. Tuvimos un par de pérdidas duras en este viaje, pero no hay nada que lamentar", dijo Spoelstra. “Aprenderemos cómo manejar ese tipo de situaciones y ejecutaremos mejor”.
Fue una pena porque los muchachos del quinteto de la Capital del Sol hicieron un enorme trabajo defensivo, limitando a uno de los equipos más anotadores de la liga, como los Rockets, a menos de 100 puntos.
El Heat tiro mejor 47.6% - 44.4% y además ganó la batalla de los rebotes 42-38, pero cometió 18 errores y Houston estuvo mejor en los triples 7-15 (23.3% - 40.5%) y en los tiros libres 5-12 (55.6% - 66.7%), y ahí estuvo la diferencia.
“Hay muchas cosas que me gustaron”, indicó el entrenador de Miami. “Pero tienes que darles crédito a ellos. La parte más fuerte de su juego fueron los últimos tres minutos y no pudimos hacer esas jugadas”.
Derrick Jones realizó un gran trabajo en defensa con tres tapones y limitando el ataque de dos monstruos como James Harden (28) y Chris Paul (16).
Hassan Whiteside terminó con otro doble-doble de 22 puntos y 13 rebotes, sosteniendo a Miami gran parte del encuentro, pero su actuación se vio empañada por siete pérdidas del balón, dos de ellas muy costosas, al final del partido.
Miami (27-20) regresa de su gira con un balance de 2-3, pero aún así conservó la cuarta plaza del Este, la cual expondrá este jueves cuando reciba en el American Airlines Arena a los Kings en el primero de los dos juegos en casa de esta semana.
“Hay muchas cosas buenas sucediendo”, comentó Spoelstra. “Nuestro vestuario sabe eso y tenemos que regresar, descansar un poco y tal vez recuperar algunos tipos, prepararnos para otra batalla el jueves por la noche".
Su juego sigue enamorando y la moral está bien alta, aunque lo mejor que pudiera pasar es que Dragic, su corazón, este jueves esté ya de vuelta.
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Esta historia fue publicada originalmente el 23 de enero de 2018, 1:04 p. m. with the headline "Al final el Heat de Miami echa muy en falta a su corazón."