Cambios en liderazgo del básquetbol latinoamericano tras Mundial
Tras más de una década en el que Argentina ha sido el equipo latinoamericano más destacado en los torneos internacionales, el Mundial de España dibuja un cambio en el básquetbol continental, con el auge de nuevas selecciones y el renacimiento de Brasil.
La Generación Dorada argentina había ejercido una tiranía total y sus diferentes éxitos en Mundiales y Juegos Olímpicos había eclipsado el resto de selecciones latinoamericanas.
Pero ese fabuloso grupo de jugadores, liderado por Manu Ginóbili (que no estuvo en España por lesión) y Luis Scola, se ha hecho mayor y pide ya el relevo.
Andrés Nocioni, Walter Herrmann y Leo Gutiérrez (también supervivientes de esa generación) y Pablo Prigioni (que se incorporó al grupo poco después del mayor éxito del básquetbol argentino, el oro olímpico en Atenas-2004) parece que no continuarán y Ginóbili tiene ya 37 años.
Sustituirlos no será fácil, como quedó demostrado en España, donde perdió ante Grecia y Croacia en la primera fase y en el partido de octavos ante Brasil se demostró que esa Argentina no daba para más.
Ese encuentro supuso el relevo en el liderazgo del básquetbol latinoamericanos, por los 20 puntos de diferencia del final del partido (85-65) y por las sensación de superioridad en la cancha.
A los pesos pesados del equipo brasileño (como Tiago Splitter, Nené Hilario, Anderson Varejao o Marcelinho Huertas) aún les queda, al menos, un gran campeonato… que serán los Juegos de Rio.
Jóvenes como Raulzinho Neto deben aportar savia nueva a un equipo al que quizá le falta algo de carácter, como demostró en la derrota ante Serbia en cuartos.
El buen papel realizado por la República Dominicana y México, que llevaba 40 años sin disputar un Mundial, augura más competitividad en el básquetbol latinoamericano, que siempre vivió de la rivalidad Argentina-Brasil, con Puerto Rico como principal alternativa.
Además, supone un impulso para el deporte de la canasta en países en los que hasta ahora el básquet no tenía demasiado seguimiento.
Tanto México como Dominicana deberían aprovechar el éxito en España para impulsar y desarrollar el básquet de base, con el fin de poder contar en un futuro próximo con jugadores de nivel que puedan al menos igualar lo conseguido en 2014.
Con la victoria de Estados Unidos en el Mundial y Brasil clasificado como anfitrión, el continente solo tiene dos plazas aseguradas para Río-2016, que serán para los finalistas del Preolímpico que se disputará en Monterrey en 2015.
Será así si el Comité Olímpico Internacional no accede a la petición de la FIBA de ampliar a 16 el número de equipos participantes en Rio, en lugar de los 12 previstos.
Argentina, que no ha fallado en las últimas grandes competiciones, no lo tendrá fácil, porque además de contar con México y Dominicana, habrá que hacerlo con Venezuela, que sube fuerte, un clásico como Canadá, con varios jugadores NBA, e, incluso, con Puerto Rico.
Los boricuas, no obstante, deberán hacer al fin un replanteamiento, ya que tres eliminaciones consecutivas en la primera fase de un Mundial merece un cambio de mentalidad en una selección que en los últimos años se comporta más como un conjunto de individualidades que como un verdadero equipo.
No obstante, siendo realistas, salvo Brasil, por equipo y por su condición de anfitrión, no se vislumbran posibilidades reales de medalla para Latinoamérica en Río-2016
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2014, 3:31 p. m. with the headline "Cambios en liderazgo del básquetbol latinoamericano tras Mundial."