NBA

El Heat tiene muchas razones para estar satisfecho con este inicio de temporada

Dwyane Wade (izq.) lleva el balón en el triunfo ante los Knicks el 24 de octubre de 2018 en el American Airlines Arena de Miami.
Dwyane Wade (izq.) lleva el balón en el triunfo ante los Knicks el 24 de octubre de 2018 en el American Airlines Arena de Miami. cjuste@miamiherald.com

Este miércoles por fin se vio al Heat que todos esperaban con una ofensiva feroz y una buena defensa, aunque también es cierto que eran los Knicks sin su estrella Kristaps Porzingis.

Tal vez la presencia de Chris Bosh le dio alas para empatar el tercer cuarto de mayor puntuación en la historia de la franquicia con 45 puntos, el cual definitivamente decidió el partido 110-87 del lado de Miami y así conseguir su primer triunfo en el American Airlines Arena.

Dicha rebelión en el tercero fue liderada por Dwyane Wade, quien terminó con siete unidades. En ese parcial el quinteto de la Capital del Sol encestó 15 de sus 20 disparos, incluyendo ocho triples, mientras los Knicks se iban en blanco en sus ocho intentos de tres puntos.

También se vio al Hassan Whiteside que todos esperan ver, no solo porque anotó 22 puntos y atrapó 14 rebotes, sino por su buen trabajo en las pantallas y sobre todo protegiendo la pintura para anular a su par Enes Kanter.

Josh Richardson, Rodney McGruder y Goran Dragic volvieron a mostrar que son el motor del Heat sumando 53 puntos. Ante Nueva York Richardson puso 21, McGruder 19 y Dragic 13.

Lo curioso es que de Dragic se esperaba, de Richardson también, pero el salto dado por McGruder es extraordinario y no solo en lo referente a su condición física y entrega, sino a su basquetbol. Sus números dicen algo, pero el tapa todos los huecos en defensa y como nunca asume riesgos en ataque.

En estos cuatro juegos con el Heat McGruder es el tercer anotador, el segundo reboteador y el segundo asistidor. Y eso que su fuerte es la defensa.

Finalmente no jugó Justise Winslow (muslo) como estaba anunciado, ni Wayne Ellington (tobillo) aunque estaba vestido, tampoco hacía falta aunque el juego al final se prestaba para calentar motores.

El que sí debutó en la NBA fue Duncan Robinson, quien anotó un triple con el primer balón que le cayó en las manos.

Al final la rivalidad de otros años se convirtió en fraternidad cuando los entrenadores de los respectivos equipos Erik Spoelstra y David Fizdale se fundieron en un abrazo, al que se unió Wade y Chris Bosh.


Con el triunfo, el Heat tiene 2-2 y subió al sexto puesto y pudiera continuar ascendiendo si derrota a los Trail Blazers este sábado en el American Airlines Arena, donde se espera que, menos Dion Waiters, todos los jugadores de Miami estén ya disponibles.

A Winslow y Ellington se le debe sumar Derrick Jones (pie) y probablemente James Johnson (hernia).

De momento Miami goza de una rotación sólida, por lo que el gran reto del entrenador Spoeltra será acomodarlos a todos en la misma.


Dragic está consolidado en su puesto de armador con sólidas demostraciones, HassanWhite ha elevado su valor como centro y Richardson y McGruder se reparten las funciones de escolta y delantero pequeño y Wade es el líder que el equipo necesita para ganar.

Con Jones, Tyler Johnson, Kelly Olynyk y Bam Adebayo no se notan los cambios y se espera que aun mejoren con la llegada de Waiters, Winslow, Ellington y James Johnson. Solo hay que esperar.

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