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Los Sixers ponen de rodillas al Heat...y eso que no ha llegado Jimmy Butler

El jugador del Heat Kelly Olynyk (der.) conduce la pelota ante la defensa de Mike Muscala, de Filadelfia, en el partido efectuado el 12 de noviembre de 2018 en Miami.
El jugador del Heat Kelly Olynyk (der.) conduce la pelota ante la defensa de Mike Muscala, de Filadelfia, en el partido efectuado el 12 de noviembre de 2018 en Miami. pfarrell@miamiherald.com

Y todavía no ha llegado Jimmy Butler. Los Sixers llegaron a Miami en medio de la noticia del canje del estelar jugador, pero se reajustaron –perdieron varios hombres- para conquistar su segunda victoria de visitantes en la temporada.

Si en las dos derrotas previas el Heat fue víctima de sus propios errores, especialmente 42 pérdidas de balones, en esta ocasión se vieron superados 124-114 por un conjunto más robusto y rotundo, con serias aspiraciones de dominar la Conferencia Este.

La adquisición de Butler los coloca en la conversación de los mejores, junto con Boston y Milwaukee, mientras que Miami por el momento se encuentra fuera de la zona de clasificación a la postemporada y con serias dudas de fondo.

Sin Dion Waiters, sin James Johnson, con Dwyane Wade fuera por paternidad y con Goran Dragic a media máquina, el Heat no puede darse el lujo del más mínimo error, porque esfuerzos no le faltan.

Un error como el de los repetidos problemas de faltas de Hassan Whiteside, quien le dejó el terreno libre a Joel Embiid para que matara al Heat bajo los aros con 35 puntos y 18 rebotes.

O el de una defensa que descuidó a JJ Redick, autor de 25 unidades, o el de no aprovechar actuaciones mediocres de figuras importantes como Ben Simmons –se calentó al final- y Markelle Fultz.

El Heat luchó hasta el final, pero no le alcanzó.

Durante la primera mitad, Miami sostuvo la pulseada de Filadeflia a pie firme y en más de una ocasión llegó a tener ventaja sobre los 10 puntos, con destaque para Whiteside, Dragic y Richardson, los cuales se turnaron para guiar la ofensiva.

A ratos los Sixers jugaron algo desorientados, pero se las ingeniaron para no perder de vista a sus rivales con tremendas faenas de Embiid y Reddick, quienes para el descanso del medio tiempo sumaban 18 y 16 puntos, respectivamente.

El Heat intentaba sostener su ataque de manera prolongada, pero sencillamente la concentración de talento de los visitantes se hacía notar, incluso cuando no jugaban de manera correcta.

Tras mantener la ventaja la mayor parte de los minutos del segundo período, Filadelfia apretó el acelerador y se llevó la primera mitad del encuentrro 64-62, dejando todo listo para tomar el mando en los dos períodos restantes.

A pesar de todo, Miami no bajó sus empeños y continuó forzando la acción en el tercer tiempo, pese a que Whiteside veía poca acción por acumular cuatro faltas personales.

El asedio continuó durante el último parcial, pero los Sixers lograban mantener su ventaja para propinarle al Heat su tercera derrota consecutiva y su quinta en 10 juegos. Veremos, entonces, cómo será al próximo choque entre ambos, cuando Butler vista el uniforme y esté en la rotación.

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