El Heat tiene una prueba de fuego y razones de sobra para ser un equipo ganador
Tras su espectacular triunfo del jueves, nada menos que ante los Rockets de James Harden, el Heat alcanzó su tercera victoria consecutiva y con 14-16 igualó al Magic, que por los juegos entre ambos ocupa aún la octava plaza del Este.
Pero eso pudiera cambiar si el equipo de Miami consiguiera derrotar este sábado (8 p.m. TV: SUN y Radio: 710 AM) a los Bucks (21-9), en el American Airlines Arena, y al Magic (14-16), el domingo en Orlando e incluso subir al séptimo si los Hornets (15-15) pierden con los Pistons (15-14).
Como se puede apreciar si el Heat gana los próximos dos partidos se metería en la “comida”, pero primer habría que ganarle al equipo de Milwaukee, que está jugando muy bien y que no por gusto está en segundo en la conferencia.
La clave sería frenar a Gianni Antetokounmpo (que con ese apellido no se sabe cómo puede ser tan bueno), pero más que eso mermar a un equipo que anota muy parejo bordeando los 10 puntos por jugador.
Si ya lo hizo ante contra los Rockets, bien podría hacerlo ante los Bucks. En la pasada temporada Miami ganó los tres juegos y en la anterior tres de cuatro, llevando cinco victorias consecutivas prácticamente con los mismos jugadores.
Claro que los jugadores de Milwaukee han crecido y está jugando muy bien en esta campaña, donde solo han perdido nueve juegos, por lo que el quinteto de la Capital del Sol necesitará de su mejor versión para salir nuevamente airoso.
Los refuerzos de Eric Bledsoe, Brook López, George Hill han encajado muy bien y convierten a Milwaukee en un candidato a ganar el banderín del Este, por lo que será otro juego durísimo para el Heat.
Pero Miami ha aprendido a ganar los juegos cerrados y su defensa es su arma secreta, no por gusto es de las mejores de la NBA. Como dijo su entrenador Erik Spoelstra no necesita disparar más de un 40 por ciento cuando su defensiva limita a menos de 100 puntos a su rival.
El es se hace grande si domina la pintura, los rebotes, incluyendo esos que propician las segundas oportunidades donde Derrick Jones, Hassan Whiteside, Bam Adebayo y Kelly Olynyk son un ‘cuchillo’.
No importa que no estén hombres clave como Goran Dragic, Dion Waiters o Justise Winslow y no importa que Wayne Ellington u otro no tengan su noche si Jones juega de la forma que lo está haciendo en casi todas las facetas del juego.
La doble marca que hizo Jones a Harden, junto a Josh Richardson, fue de antología, como lo fue su clavada en un rebote ofensivo en ‘modo avión’, gracias a su poder de saltabilidad.
El Heat solo ganó siete en sus primeros 20 juegos, pero ahora ha ganado los mismos siete en tan solo 10 encuentros. La clave ha sido la defensiva, principalmente gracias el dominio de la pintura y los rebotes, aspectos en los que se encuentra en los primeros 10 de la liga.
Otro aspecto que ha mejorado es la de pérdidas del balón y da la impresión de que ahora, tras la salida de Goran Dragic, no se corre tanto y que la pelota se mueve un poco más.
De este modo el quinteto de Miami parece haber encontrado en la “Vieja Escuela” la fórmula para ganar partidos, deshaciéndose un poco del actual estilo de la NBA que no le favorecía.
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Esta historia fue publicada originalmente el 21 de diciembre de 2018 a las 5:32 p. m..