NBA

La canasta ganadora de Wade, digna de un documental, puede ser punto de inflexión del Heat

En la NBA hay jugadores muy buenos y verdaderas leyendas del basquetbol y Miami tiene la suerte de contar con uno de esos jugadores mitológicos, y se llama Dwyane Wade, a los que hay que decirles: “no te retires nunca”.

Aunque la lista es larga ahí están Michael Jordan, Kobe Bryant y ahora Wade.

Con esa mezcla, mitad hombre y mitad héroe, no importa la edad, ni estado físico ni el rival de turno; el jugador leyenda está siempre ahí para cambiar lo imposible en posible y convertir al incrédulo en creyente, porque lo que hizo Wade este miércoles, en su ‘último viaje’ fue antológico.

“Siento que todo el mundo en esta arena tuvo la suerte de estar aquí para ver eso”, dijo a CBS Bam Adebayo, quien al final anotó dos libres de oro. “Se sentía como si todos estuvieran en el suelo celebrando con nosotros. Crecí siendo un fan de D-Wade y luego por compartirlo, no podré dormir esta noche. Recordaré esto para siempre”.

El escolta del Heat anotó ocho de los últimos 10 puntos del Heat puntos en el triunfo 126-125 ante los Warriors y los últimos seis a 15 segundos del final, el primero para acercar a Miami a un punto y el segundo cuando el tiempo expiraba para darle la victoria, con dos triples para enmarcar.

El primero, con toda la clase del mundo; el segundo, con el corazón.

Wade encontró una puerta abierta cuando, faltando 13.9 segundos, Durant falló uno de los dos tiros libres. El escolta tomó el balón y se lanzó contra el aro rival, pero no pudo entrar y se la dio a Dion Waiters, que se la devolvió al ver que tampoco podía.

Con menos de un segundo Wade intentó disparar, Durant lo molestó y luego Jordan Bell le bloqueó el disparo, pero Wade no se rindió, lo buscó y el balón como por arte de magia volvió a caer en sus manos, acto seguido lo soltó como pudo cuando su reloj le dijo que el tiempo se acababa.

El balón se elevó y comenzó el viaje a la victoria, chocó contra el tablero teñido ya de rojo y entró, desatando la euforia en el American Airlines Arena.

En la conferencia el entrenador de los Warriors, Steve Kerr, dijo: “Sabía que el disparo era bueno una vez que salió de sus manos”.

Wade salió corriendo como un niño con todo el equipo lanzado sobre él y con los aficionados dando rienda suelta a su festejo en una de las noches en las que el juego en sí mismo le ganó a la tabla de posiciones.

“No lo sé lo que pasó, no tengo ni idea, no lo planeas. Solo estaba corriendo, divirtiéndome. Es una experiencia extrasensorial”, declaró Dwyane. “Fue especial para mí. Este es uno de los juegos victoriosos más duros que he visto en mi vida”.

Fue además una declaración del sentido de urgencia del Heat, capaz de lo peor como hizo ante Phoenix y de lo mejor frente a los Warriors, a los que tuvo contra las cuerdas con 24 puntos de ventaja.

El Heat le dio a Golden State de su propia medicina y Wade sumó 25 puntos con cinco triples.

De ganar a los Rockets este jueves y a los Nets el sábado, el Heat (27-33), que va 10mo, se metería en la zona de playoffs, de la que lo separa medio juego. Solo necesita salir a jugar como lo hizo ante los Warriors.

Hoy todos hablan de Wade, incluso sus críticos, y se lo merece, pero más se merece llegar a la postemporada.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de febrero de 2019, 4:00 p. m..

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA