El Heat sufre una baja inesperada en un choque de leyendas en Miami
El juego del Heat de jueves estará en los libros de historia al ser el último en que dos leyendas como Dwyane Wade y Dirk Nowitzki frente a frente, después de haber competido en dos Finales de la NBA, una ganada por el Heat (2006) y la otra ganada por los Mavericks (2011).
Miami descartó para este duelo a Josh Richardson producto de debido a un golpe en el talón izquierdo y el equipo se quedó sin su mejor anotador de la temporada, con promedio de 16.7 puntos por juego.
Además de quedarse sin el armador que sustituyó en el quinteto inicial a Justise Winslow, quien con un moretón en el muslo derecho se quedo nuevamente fuera, tras aparecer como cuestionable, después de perderse los últimos seis encuentros.
También se perderá el partido Rodney McGruder, a quien la rodilla izquierda no deja de dolerle, y pudiera ausentarse a su sexto al hilo.
Con este panorama el Heat juega esta noche con los Mavs en el American Airlines Arena con un gran sentido de urgencia, después de perder la octava plaza el martes, al caer contra el Magic.
Si bien Wade y Nowitzki son los grandes protagonistas de la noche, no menos importante es el enfrentamiento de los dos campeones de Europa, los eslovenos Goran Dragic, por Miami, y Luka Doncic, por Dallas; en una especie de duelo maestro-alumno por primer vez en la Capital del Sol.
Wade en su última temporada promedia 14.4 puntos, 3.8 rebotes y 4.1 asistencias; muy por encima que los números de Nowitzki, quien anota 6.3 puntos por juego.
El pasado 13 de febrero el Heat ganó en Dallas con 22 puntos de Wade (9 de 14), mientras que Nowitzki anotó 12 ( 5 de 14) con ambos viniendo desde el banco. Al final intercambiaron camisetas a pesar de que su relación personal nunca fue buena.
Si duda alguna Wade está siendo mucho más importante para el Heat pero ambos conservan todavía ese aroma de grandeza que hacen que les muestren respeto en todas las arenas.
En su carrera D-Wade, de 37 años, tiene una media de 22 puntos, 4.7 rebotes y 5.4 asistencias; mientras que el alemán, de 40 años, promedia 20.8 puntos, 7.6 rebotes y 2.4 asistencias.
“Parece que le quedan un par de años, al final, todavía puede decidir juegos. Le dan el balón, toma buenas decisiones y es lo suficientemente atlético como para que conseguirlo”, dijo Nowitzki. “Se ve muy bien, pero es su decisión. Tuvo un gran partido contra nosotros en Dallas. Todavía puede conducir y disparar. Dwyane es uno de los grandes”.
Y tiene razón, pero Dwyane ya tiene tomada lla decisión. Este es su “Último Baile”.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2019, 4:17 p. m..