Dwyane Wade, una historia de amor con un final soñado
Dwyane Wade tuvo este martes la despedida soñada de la que fue su casa el American Airlines Arena y este miércoles dice adiós para siempre a la NBA enfrentando a los Nets en Brooklyn.
Se espera que en el Barclays Center le rindan un bonito homenaje a uno de los mejores jugadores de la historia de este juego, aunque difícilmente superará al ofrecido en Miami, donde Wade fue capaz de superar las emociones y regalar una de sus mejores actuaciones.
“Es como si lo bombardearas con una ola de emociones y luego le dices que lo gane y organice un espectáculo para los fanáticos”, dijo el entrenador del Heat, Erik Spoelstra. “Es un regalo que siempre ha tenido. La comprensión del teatro por parte de él, el entretenimiento competitivo que muestra, porque él tiene una forma de llegar a ese momento”.
Wade fue titular por primera vez esta temporada y arrancó con una clavada a los 15 segundos, terminó con ocho puntos el primer cuarto, llegó con 14 al descanso. En el tercero solo anotó dos, dejando lo mejor para el final.
Al minuto de iniciarse el último cuarto, Wade entró a la cancha junto a su amigo Udonis Haslem, el Heat acababa de ser eliminado de los playoffs, tras la victoria de los Pistons. El escolta del Heat se atrevió con un triple y lo encestó, se atrevió con otro … y así encestó hasta cuatro de tres puntos, para delirio de los presentes.
Al dejar el partido con una atronadora ovación a falta de 1:05 minutos para el final, ya había sumado 14 de sus 30 puntos.
“Solo quería disfrutarlo un poco más, solo un poco más. Me encanta jugar por ahí, me encanta jugar en esa cancha y me encanta llevar ese jersey”, comentó Wade. “Fue una gran sensación. Fue genial terminar mi tiempo en la cancha con mi hermano. No lo querría de ninguna otra manera. Solo estaba tratando de divertirme, conseguir un par de tiros. Fue genial.”
“Se sentía como en los viejos tiempos”, indicó Haslem que llegó a siete puntos.
Al terminar el partido, en medio de la euforia colectiva, Wade fue al medio de la cancha con la camiseta con el nombre de su agente Henry “Hank” Thomas (fallecido en el 2018), flanqueado por sus compañeros de equipo con su camiseta con el número 3.
“Posar con mis compañeros de equipo con mi camiseta era algo que quería hacer todo el año”, señaló D-Wade. “Estaba esperando el momento adecuado. La mía estaba dedicada a mi agente, a Hank. Solo quería representarlo, y sé que está allí, orgulloso, sacudiendo la cabeza, mordiéndose el labio”.
Luego Wade se subió en la mesa donde se sienta el dueño Micky Arison, la misma donde dijo “esta es mi casa” y tomó el micrófono para dirigirse a su condado.
“Aquí está la persona más agradecida en este estado, tras jugar el último juego en este piso”, expresó Dwyane. “No estoy llorando ahora mismo porque soy muy alegre, pero voy a tardar mucho en acostumbrarme. Es más que simple esto: ¡Condado de Wade, yo te amo”.
Sin duda fue una noche mágica con un final soñado, pero todavía quedaba el partido en Brooklyn, su último en la NBA.
“No estaré manejando la carga con él mañana. Estaré jugando con él”, dijo Spoelstra. “ Cualquiera que sean los minutos que él y Haslem puedan jugar mañana, jugarán”.
Luego llegará la hora de buscar quién lo sustituya, otro Wade.
“Dwyane es único, realmente no hay nadie como él, un escolta combinado que maneja el balón”, declaró Spo. “Dinámico y frío para hacer cosas locas, que solo hacen los grandes. Ellos trascienden lo normal y crean su propio legado que otros tratan de emular”.
En la rueda de prensa final compareció con su hija Kaavia de apenas cinco meses.
“Solo trate de hacer lo que normalmente hago y estaba preparado. Fue importante tener a toda mi familia aquí y no tenía idea cuando caí sobre John Legend y le tiré la cerveza”, comentó Wade. “He tenido juegos mejores, lo bueno es que afortunadamente puedo ser la inspiración para las futuras generaciones. Esta ciudad me ha permitido crecer, esta ciudad significa todo para mí”.
Dwyane Wade se marcha siendo un gran jugador, se va con todos los honores, con una ciudad a sus pies, satisfecho porque sabe que queda su legado.
Su historia es una historia de amor, con el juego, con su gente, con su ciudad. Lo consiguió todo, pero lo mejor es que no pudo tener un mejor final.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de abril de 2019, 4:38 p. m..