NBA

Pudo ser pesadilla, pero todo termina en susto para el Heat de Miami

Pudo haber sido una noche de pesadilla, pero todo terminó en susto. El Heat sobrevivió a un drama de última hora gracias a una enorme reserva ofensiva en la primera mitad del encuentro ante unos Pistons que llegaron cansados y disminuidos.

Miami mantuvo su invicto en casa y ante equipos de la Conferencia Oeste al disponer el martes por la noche de Detroit 117-108 con un juego que comenzó con calibre de campeonato y terminó lleno de sentido de urgencia, quizá ayudado por las circunstancias.

Estos no eran imitaciones de aquellos “Chicos Malos’‘ de los años 80, sino más bien una composición de “Chicos Enfermos’‘, porque aquí no estaban sus tres mejores jugadores: Blake Griffin, Derrick Rose y Reggie Jackson, todos recuperándose de lesiones. Así era muy difícil aspirar a un triunfo, pero no cabe duda de que dieron batalla y asustaron a unos cuantos.

Por Miami sobresalió Jimmy Butler con 20 puntos y 13 asistencias, con el apoyo de un Bam Adebayo que colaba 18 y capturaba 14 rebotes, mientras Kendrick Nunn sumaba otras 20 unidades.

“Sabíamos que ellos venían de jugar dos juegos consecutivos, pero esta es la NBA’’, expresó Goran Dragic, quien se fue con 18 puntos. “En la segunda mitad nos desajustamos un poco, pero estamos felices de irnos con la victoria delante de nuestro público’’.

¿Cuán mal estaban estos visitantes que llegaron a la Capital del Sol en horas de la mañana? Baste decir que hasta pudo entrar en la cancha Udonis Haslem, el eterno capitán que solo se mantiene en uniforme por su capacidad para inspirar respeto y representar a la organización.

Cuando Haslem anotó su única canasta en el cuarto parcial, la Arena AmericanAirlines se vino abajo con una ovación atronadora de una asistencia que luego viviría en largos ratos de silencio por el levantón de los Pistons.

Andre Drummond hacía lo posible por rescatar la nave, pero sólo se hacía una tarea ingrata e imposible, mientras el Heat atacaba por todos los ángulos y de todas las maneras posibles.

Y no es que el Heat escapase del fantasma de las lesiones. De hecho, el coach Erik Spoelstra solo pudo alinear a nueve hombres, pero sus dos unidades estaban mejor engranadas, con mayor sentido en sus rotaciones.

Desde que el primer minuto de juego quedaba claro que Detroit no estaba en condiciones de sostener la pulseada de Miami, porque los locales tomaron una ventaja que nunca más dejarían escapar, a pesar de los esfuerzos y los gestos del coach Dwane Casey.

Con cada minuto de partido aumentaba la diferencia del encuentro que en algún momento de la primera mitad llegaba a 29 puntos, gracias a una efectividad de 60.5 por ciento en los dos períodos iniciales que probaría ser demasiada para cualquier intento de recuperación de los Pistons.

De hecho, Detroit sacó de donde no había en el tercer parcial y, especialmente, en el cuarto, cuando logró reducir la desventaja a ocho puntos con 1:58 minutos por consumir, dejando espacio para un momento de drama justo al final.

Pero Detroit ya no podría sostener el esfuerzo y Miami se alejaba del potencial descalabro y se escapaba con el triunfo.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2019, 10:16 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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