Llegó de la nada y nadie lo quería, ahora este novato del Heat apunta a las estrellas
Kendrick Nunn parece la reencarnación de Udonis Haslem. Al menos las historias son similares en sus inicios. Dos jugadores que nadie quiso en el Draft y que luego encontraron maneras de llegar a Miami o quizá fue Miami la que encontró formas para dar con ellos.
En cualquier caso, como sucediera con Haslem hace más de una década con una generación victoriosa del Heat, ahora Nunn es uno de los que encabeza a un grupo de jugadores con la promesa de devolver al conjunto a un tiempo de esplendor, como hace rato no se vislumbra en Biscayne Boulevard.
¿Por qué nadie se aferró a Nunn mientras estaba disponibles entre tantos jugadores universitarios? A Haslem le pasó la cuenta un sobrepeso que le llevó a jugar en Europa antes de ser notado por los evaluadores de talento enviados por el presidente de la organización Pat Riley.
Lo de Nunn resultó más serio. Nadie lo eligió en el Draft del 2018, porque había sido declarado culpable de cargos de asalto, lo cual provocó su expulsión de la Universidad de Illinois. En otras palabras, era una carga pesada, con equipaje excesivo. Un producto tóxico.
En algún momento los Warriors lo adquirieron y lo enviaron a la Liga de Desarrollo antes de que el Heat lo encontrara allí en abril del 2019 y se ganara el puesto, de titular para más señas, durante la pretemporada. ¿Quién sabe que pasa ahora por la cabeza de Golden State que exhibe balance de 2-10?
Pero hacer el club no era la meta, sino ser parte de la cultura, aceptarla y sumergirse en ella con la mayor humildad para aspirar a algo más allá de una buena tabla de estadísticas al final de cada encuentro. No todo el mundo está listo para ser parte del entorno del Heat. Y no tiene que ver con nivel de estrellato, sino con la actitud.
Hasta el momento, Nunn ha demostrado tener la actitud y también las estadísticas, porque está promediando 16.9 puntos por noche y se convirtió en el primer jugador con 100 puntos en sus cinco actuaciones iniciales de carrera, desde que lo lograra el estelar Kevin Durant en la temporada 2007-08.
Nunn ha rebasado la barrera de los 20 puntos en seis de sus primeros 12 encuentros y Miami exhibe marca de 5-1 en esos encuentros, pero una vez más, en el caso del muchacho que nadie quería se trata de haber aceptado el reto de mejorarse a sí mismo y de dejarse molderar por la “cultura’‘ del Heat.
No por gusto Nunn fue candidato por segunda vez en lo que va de temporada para el premio de Mejor Jugador de la Semana. Durante esos siete días, promedió 21.7 puntos, cinco asistencias, 3.3 rebotes y 1.7 robos en tres victorias de Miami, además de disparar para un 51 por ciento de efectividad en tiros de campo y 42.9 por ciento desde más allá del arco de tres puntos.
Entre todos los novatos, Nunn califica de segundo en anotación, primero en tres puntos convertidos, primero en tiros de campo y primero en robos de balón. Este debutante ya está haciendo ruido, pero del bueno, del agradable y dentro de una cultura ganadora, en un ambiente distinto.
Así como aquel que encontró Haslem.