NBA

Invencibles en casa, el Heat exhibe una marca perfecta en Biscayne Boulevard

Pat Riley había comentado en la mañana que estaba cautelosamente optimista con esta versión del Heat. Un hombre que no regala elogios de manera gratuita, quizá fue la manera que encontró para exprersar lo contento que se sentía con este grupo de jugadores.

Miami pasó como una tromba por encima de Cleveland 124-100, horas después de las palabras de Riley para sumar su sexta victoria en casa sin la sombra de una derrota, mejorar su récord a 10-3 y validar que este comienzo de temporada no es obra de la casualidad.

Una vez más el Heat perdió 20 balones, pero cualquier carencia defensiva fue borrada por un ataque de siete hombres con dobles dígitos, 19 triples y un líder inesperado: Duncan Robinson, quien finalizó con 29 puntos.

Los Cavaliers llegaron con una racha de cuatro fracasos y no pudieron levantar cabeza ante una ofensiva que los sobrepasó en toda la línea desde que Bam Adebayo marcara los primeros ocho puntos para el Heat, fijando el tono de lo que vendría más adelante.

Cleveland intentaba llevar la ofensiva por las manos de Kevin Love, pero el Heat finalizó el primer cuarto con una corridad de 16-4 que solo fue apenas una pausa de la soberana paliza que vendría en el complemento de la primera mitad.

Basta decir que para la llegada de la pausa la efectividad de los de casa era de un asombroso 69 por ciento en tiros de campo y un 60 en disparos desde más allá del arco, porque nadie esperaba la explosión de Robinson.

El jugador que llegó para suplir la ausencia de Justice Winslow anotó ocho canastas en 10 intentos y se fue al descanso con 24 puntos -21 de ellos en el segundo período- en su cuenta, algo que jamás había logrado en su carrera.

La explosión de Robinson propulsó el resto del ataque de tal manera que cuando abrió el tercer parcial Miami superaba a Cleveland con una ventaja de 27 cartones (75-48) y a los visitantes no les quedaba otro remedio que esperar el paso de los minutos para irse de la Arena AmericanAirlines que más bien parece una fortaleza.

Y no es que no hicieran esfuerzos, pero el hoyo que ellos mismos cavaron al principio resultó demasiado profundo para permitirles aspirar a la victoria

La presencia de Udonis Haslem en la cancha lo decía todo.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2019, 10:05 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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