Tras la victoria del Madrid, los azulgranas están tirando dardos al lado equivocado
El Real Madrid derrotó este domingo 2-0 al Barcelona en el Santiago Bernabéu con goles de los menos esperados: Vinicius y Mariano, tantos que sirvieron para arrebatarle al conjunto azulgrana el primer lugar de la liga española, a falta de 12 jornadas.
A pesar de que Barcelona está ahora a un punto, la derrota ha levantado cierto pesimismo en el seno del equipo y apuntan a Quique Setién como el responsable de la derrota por no haber cambiado nada desde su llegada hace apenas dos meses.
El segundo entrenador se quejó repetidamente de la actuación de algunos jugadores y Setién miró varias veces al banco para comprobar que no tenía nada mejor que lo que estaba en la cancha, sin contar que la lesión de Luis Suárez pesa demasiado.
¿Quién planificó esto? Serán los mismos que hacen campañas contra los miembros de club?
Messi la tuvo dos veces y cosa rara, no pasó nada en la primera. Courtois detuvo su disparo algo centrado y en el segundo se la sacó Marcelo, el mismo al que muchos habían retirado.
Pero Leo nunca es culpable porque siempre la intenta, lo malo es que cuando anota el Barcelona es el mejor equipo del mundo, pero cuando no lo hace es el equipo el que no sirve.
Repetimos Messi no es culpable, los culpables son los que le entregaron las llaves del club, los que lo pusieron por encima de un equipo, hoy Messi es “Mes que un club”.
Setién puso a los mejores y no tiene a otros. Ahora, el lunes, se puede decir que Clement Lenglet tenía que jugar por encima de Samuel Umtiti, que Jordi Alba no estaba al cien por ciento, que tenía que poner a Ansu Fati.
Pero ese mismo equipo en el primer tiempo fue algo mejor que el Madrid, que precisamente no entró con el cuchillo en la boca como en el Camp Nou. La diferencia es que Messi no mojó y ahora la culpa es de Antoine Griezmann y Frenkie De Jong.
En tanto, el triunfo en el Madrid ha sido un verdadero bálsamo, después de varias derrotas consecutivas y ahora ven más posible que nunca la remontada ante el Man City en Manchester.
Al Madrid le quedan ahora 12 finales: en casa ante Eibar, Valencia, Mallorca, Getafe, Alavés, Villarreal y fuera ante Betis, Real Sociedad, Espanyol, A. Bilbao, Granada y Leganés. Las más duras ante Valencia, Getafe, Bilbao y la Real.
En la defensa Zidane sorprendió poniendo a Marcelo y vaya partido que se mandó el brasileño, en la media dejando a Lukas Modric de recambio y en la delantera se la jugó con Vinicius e Isco, claves en el triunfo.
Aunque la jugada fue el pase marcado por Toni Kroos a Vinicius, ingeniería alemana con terminado brasileño. Gerard Piqué desvió el disparo ligeramente y el balón se coló por el costado de Marc Ter Stegen, injusto desenlace para dos de los mejores de partido y justo premio para el extremo blanco tras un duelo de altura con Nelson Semedo.
La jugada individual de Mariano por la banda de Alba dejando tirado a Umtiti fue otra más para la colección y cerró el partido donde al final ganó el mejor, porque el Real Madrid fue superior en el segundo tiempo.
Y es que tras el paso por los vestuarios un equipo mejoró: el Madrid que salió a presionar más arriba y tuvo premio, le robó el juego al Barça y como consecuencia llegaron los goles.
La defensa blanca, incluyendo a Casemiro y Thibaut Courtois, inmensos, fue la clave del triunfo, no todos los días se puede dejar el portal a cero y mucho menos si enfrente tiene a Messi, que de su jardín ha pasado al bosque del Bernabéu con cinco juegos sin marcar.
Como siempre fue un gran partido, con mucha intensidad y sobrada calidad técnica, que como estaba previsto se definió por detalles.
Esta vez la balanza cayó del lado blanco con toda justicia, lo único que los dardos están yendo al lado equivocado.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de marzo de 2020, 7:16 p. m..