A Dragic el Heat no lo puede dejar ir... ni loco
En estos últimos juegos del Heat Goran Dragic no ha dejado de ser noticia. Primero en el duelo de eslovenos con Luka Doncic, de los Mavericks, y luego en el partido del lunes ante los Bucks de Milwaukee donde resultó ser una pieza clave.
Este martes que supo que la NBA había elevado una acción, que ni siquiera fue considerada falta, a flagrante tipo 1, tras revisar el video y considerar que Dragic en un tiro al aro golpeó con la rodilla a George Hill en la ingle.
Dragic está teniendo muy buena temporada en su nuevo rol de sexto hombre, pero a su vez es uno de los jugadores que termina contrato con el Heat esta temporada.
¿Debería entonces el Heat de Miami extenderle un nuevo pacto?
Este 6 de mayo cumple 34 años y el final de su carrera se acerca. Sin embargo, es evidente que el Dragón está como el vino.
En la presente temporada está promediando 16.3 puntos por juego y 17.8 en los últimos 10 encuentros, con un 44.5 por ciento en tiros de campo. Supera su histórico de 13.9 cartones por partido, a la par que toma algunos rebotes más y regala más asistencias.
Su disparo de tres puntos ha mejorado bastante, con un 38.4 por ciento, para superar el 36.5 por ciento que tiene por vida y lo conseguido en las dos campañas anteriores.
Por si fuera poco es el portador del GPS del Heat en los finales de los juegos, donde cuando la pelota no le entra con las manos, la mete con el corazón. Dragic no cree ni en grandes ni en fuertes, ni le tiembla el pulso para cerrar los partidos.
Sin ser ese gran marcador, suele ser un defensor bastante incómodo que deja el alma en cada posesión, con una gran variedad de recursos en ataque, donde además maneja muy bien los tiempos y le imprime velocidad cuando hace falta y ralentiza el juego cuando se requiere.
En la cancha también es una extensión del entrenador Erik Spoelstra al ejecutar las jugadas preparadas y preparando con el mismo los ajustes principalmente en ataque.
Su conexión con Jimmy Butler ha sido inmediata, como si las estrellas siempre se alinearan. Le ha inculcado incluso a Butler su amor por el fútbol, además de tener una gran relación con todos los jugadores y una gran ascendencia sobre los más jóvenes.
Pat Riley tendrá que pensar mucho que hacer este verano, porque si bien el tiempo pasa, va a ser difícil encontrar otro jugador como Dragic para liderar la segunda unidad.
Bien es sabido que a Dragic y su familia le encanta Miami y que es un hombre del Heat, donde le encantaría terminar su carrera, pero seguramente buscará un contrato mejor que el de mùnimo de veterano y ahí es cuando todo puede complicarse.
El Heat seguramente tratará de ser generoso con él, pero al mismo tiempo este verano estará tratando de conformar un equipo mucho más competitivo que el actual en busca del título y para ello necesita dinero.
En sus 12 años en la NBA solo ha tenido cuatro temporadas mejores que la presente campaña, lo cual quiere decir que le queda mucho en el tanque, al menos dos temporadas más en el mejor nivel. Todo dependerá de cuán saludable pueda estar durante este tiempo.
Pero una cosa es clara, si se mantiene sano a Dragic el Heat no lo puede dejar ir... ni loco.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2020, 11:37 a. m..