NBA

No hay quién pueda arrebatarle a Pat Riley el premio de Ejecutivo del Año de la NBA esta temporada

No hay cinco, sino 10 razones para estar seguros de que el presidente del Heat, el gran Pat Riley, debe ser premiado esta temporada como el Ejecutivo del Año en la NBA.

Todo indica que la temporada regular terminará con estos 65 juegos, que ya han jugado la mayoría de los equipos, y que se pasará directo a los playoffs por lo que deberían entregarse los premios como en la temporada 2010-2011 donde solo se jugaron 66 encuentros.

Riley desde el mismo inicio de la temporada baja ha mostrado su altura como estratega, como si de una partida de ajedrez se tratase y él estuviese en el papel de gran maestro.

La primera, razón o jugada, fue cuando coronó en la agencia libre y tomó a Jimmy Butler para que fuese su caballo. El equipo no tenía dinero y estaba sin espacio de límite salarial, por lo que tuvo que sacrificar a Josh Richardson, su mejor alfil.

La segunda, cuando coronó en el Draft 2019 y escogió en el puesto 13 a Tyler Herro, quien ha demostrado ser un grandísimo jugador además de un excelente tirador de triples.

La tercera fue otro “sacrificio”, entre comillas porque deshacerse de Hassan Whiteside fue de sus mejores movidas, se quitó un jugador problemático, y caro por gusto, para traerse a un jugador decente como Meyers Leonard, propiciando la explosión de su torre Bam Adebayo, siendo una de esas jugadas de ganar y ganar.

La cuarta, fue la salida que tuvo con Kendrick Nunn al firmarlo en abril de 2019. El novato no reclutado ha dado un excelente rendimiento desde que llegó al equipo, tanto que hoy pugna por el premio de Novato del Año.

La quinta fue confiar para su ataque en su alfil Duncan Robinson, al convertir su contrato de dos vías en un contrato como jugador a tiempo completo de la NBA. Robinson ha respondido haciendo mucho daño desde los dos flancos.

La sexta, séptima y octava fueron al mismo tiempo en un gran triple intercambio de peones, con lo que consiguió no solo ahorrar dinero, sino eliminar algunas las piezas que le estorbaban. Riley envió a James Johnson, Justise Winslow y Dion Waiters a los Grizzlies y se trajo a Andre Iguodala, Solomon Hill y Jae Crowder.

La novena fue jugársela con Chris Silva, otro agente libre no reclutado. El oriundo de Gabón completó las piezas en el tablero, tras extenderle un contrato estándar poco después de haber firmado uno de dos vías más que nada gracias a su arrojo.

Décimo, se ha quedado con todos sus guerreros, UD, Spo, directivos, Battier, Dragic, Adebayo, Jones, renunciando a Chris Paul, Danilo Gallinari, Jimmy Butler el año pasado.

Gran visión de un hombre que ha conseguido mantener la cultura y otro año más volver a tener un equipo cada vez más competitivo. Ya ha conseguido dar jaque mate varias veces a lo largo de su carrera y sus 75 años sigue intentándolo.

Rob Pelinka, con los Lakers, consiguió a Anthony Davis; mientras Michael Winger, con los Clippers, a Kawhi Leonard y Paul George; pero no se pueden comparar, pues ambos tenían buenos activos y los cambios fueron promovidos por LeBron James y el propio Leonard.

Esta temporada contra todo pronóstico Riley ha construido un equipo muy competitivo gracias a sus grandes movidas, Como un verdadero alquimista ha convertido plomo en oro.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de abril de 2020, 4:12 p. m. with the headline "No hay quién pueda arrebatarle a Pat Riley el premio de Ejecutivo del Año de la NBA esta temporada."

Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
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