LeBron James, inmerso en la campaña presidencial, no cae en el juego de Kyrie Irving
Recientemente el astro de los Nets Kyrie Irving organizó una videoconferencia para de cierto modo boicotear la reanudación de la temporada de la NBA, en Orlando, alegando ser consecuente con las demandas raciales, a raíz de la muerte de George Floyd a manos de la Policía.
Y resultó extraña la no participación de la estrella de los Lakers LeBron James, a pesar de haber estado muy activo en redes sociales condenando la muerte de Floyd. James, en verdad, tiene otros intereses.
Uno de ellos es luchar por el campeonato de la NBA donde su equipo es uno de los favoritos al título y así conseguir su preciado cuarto anillo, lo cual sin dudas es su prioridad. Por tanto James no piensa en otra cosa que no sea que se reanude la liga y no tiene nada que escuchar de su excompañero de los Cavaliers, con quien ganó una corona.
Mucho menos porque después de saber que la NBA le negó a Kyrie la entrada al complejo de ESPN en Disney World, luego de conocerse que no iba a jugar el resto de la temporada por una lesión. La liga quiere preservar la salud de sus jugadores y por eso limita lo más posible el número de participantes.
La segunda razón de Lebron está relacionada con las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, en las que no piensa presentarse como candidato, pero sí impulsar un nuevo movimiento con un objetivo muy importante.
LeBron se ha unido al grupo “Más que un voto”, que pretende promover el voto de los ciudadanos de raza negra e influir decisivamente en la venideras elección presidencial.
“Debido a todo lo que está sucediendo, la gente finalmente comienza a escucharnos y sentimos que estamos poniendo un pie en la puerta “, dijo James. “No sabemos cuánto tiempo depende de nosotros, pero sentimos que estamos recibiendo algo de atención y este es el momento para que finalmente hagamos la diferencia”.
A James se le han unido en este grupo notables jugadores como Udonis Haslem, Draymond, Green Trae Young y Eric Bledsoe, entre otros; así como conocidos atletas, artistas y comentaristas deportivos.
Sin embargo, LeBron no ha brindado su apoyo a Irving, ni Irving a LeBron. Cada uno tiene su agenda.
King James es sin duda el jugador más influyente en la NBA y es muy posible que se salga con la suya, como insinuó Patrick Beverley: “si LeBron quiere jugar, todos van a jugar”.
LeBron cree que puede jugar en Orlando y a su vez impactar en el frente de “Black Lives Matter”, razón por la que no participó en la reunión del pasado viernes donde dos jugadores de los Lakers parecen estar de acuerdo con Irving de no jugar en Orlando a partir del 30 de julio. Ellos son el centro Dwight Howard y el escolta Avery Bradley.
Aunque ha decir verdad LeBron desde la muerte de Floyd no ha dicho nada en relación a reanudar la temporada, ni ha hablado de basquetbol. Tampoco ha criticado al presidente Donald Trump, ni ha condenado los actos de violencia en las manifestaciones.
La polémica se desató con su mensaje en Twitter reivindicando la protesta del quarterback Colin Kaepernick, quien se arrodilló varias veces durante el himno nacional en su particular cruzada contra el racismo.
Kaepernick fue criticado y no fue contratado más por ningún equipo de la NFL tras terminar su relación con los 49ers de San Francisco en el 2016, pese de ser uno de los mejores de la liga.
Pero ahora muy probablemente su forma de protesta sea imitada por muchos jugadores de la NBA cuando se reinicie la temporada, e incluso algún equipo podría traerlo a sus filas luego de la petición del comisionado de la NFL Roger Goodell de que los clubes lo contraten.
LeBron quiere ser heredero de voces contra la injusticia racial, como Muhammad Ali y superar en este sentido al mítico Michael Jordan, pero además quiere seguir extendiendo su legado en la NBA.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de junio de 2020, 2:05 a. m..