Después de 50 años de espera, los Bucks celebran su título de campeones de la NBA
Después de 50 años de espera los Bucks pudieron celebrar su título de campeones de la NBA por la calles de Milwaukee.
Como en el Juego 6 de las Finales ante los Suns, miles los aficionados se congregaron para recibir a los campeones, tras haber derrotado 4-2 al equipo de Phoenix.
Sin dudas fue un triunfo merecido para el quinteto de Milwaukee que tras terminar terceros en su conferencia en la temporada regular, en los playoffs dejaron en el camino al Heat, finalista de la pasada temporada, a los Nets, los grandes favoritos, y a los Sixers, primeros del Este.
En las Finales remontaron un 0-2 y ganaron cuatro en fila con un gran Giannis Antetokounmpo, quien se recuperó milagrosamente de una grave lesión de rodilla y de un gran grupo liderado por otro gran basquetbolista como Khis Middleton.
Pero este premio al trabajo también es obra de su oficina, que no solo consiguió renovar a Antetokounmpo, sino que reforzó el equipo con tres jugadores que fueron clave: Jrue Holiday, PJ Tucker y Bobby Portis. También confiaron en su base en la que destaca su centro Brook López.
La pasada temporada los Bucks fueron eliminados en la postemporada por el Heat, que lejos de reforzarse dejó marchar a Jae Crowder, que se fue a los Suns y repitió en las Finales, y a Kelly Olynyk, para traer a Trevor Ariza y Victor Oladipo, que demostró que llegó lesionado.
Los errores se pagan. Esta temporada en el nuevo enfrentamiento entre ambos el quinteto de Milwaukee barrió 4-0 a Miami demostrando su enorme superioridad ante un equipo descompensado que trató que Bam Adebayo jugara dos posiciones a la vez, o sea centro y delantero marcando a Antetokounmpo porque Ariza no existía.
Si algo pudo aprender el entrenador del Heat Erik Spoelstra de estas finales es que la alineación pequeña no funciona, principalmente cuando enfrentas a monstruos tan versátiles como los Bucks.
El entrenador de Milwaukee Mike Budenholzer siempre tuvo claro que había que mantener sobre la cancha a hombres grandes para contrarrestar a Chris Paul y Kevin Booker y lo consiguió. Tucker y Portis fueron clave en la victoria.
Claro que lo de Antetokounmpo es como para escribir un libro. En los playoffs promedió 30.2 puntos, 12.8 rebotes, 5.1 asistencias y 1.2 bloqueos. En las Finales terminó con 35.2 unidades, 13.1 rebotes, 5.0 asistencias y 2.0 bloqueos. Su partido final contra los Suns fue para enmarcar con 50 cartones y cinco tapones.
Eso sin contar las marcas que arrastraba y la sombra que daba en la pintura junto a López.
Fue sin dudas una victoria muy merecida y un gran motivo para celebrar en las afueras del Foro Fiserv en Milwaukee donde la policía calculó cerca de 100 mil aficionados para ver el Juego 6 .
Este miércoles la cifra seguro estuvo cerca de ello y la euforia se justifica.
“¡Milwaukee, lo hicimos! ¡Lo hicimos!”, gritó Antetokounmpo, el MVP de la Finales. “Esta es nuestra ciudad, esta es nuestra ciudad ¡lo hicimos! ¡Increíble!”.
Ahora le toca descansar y disfrutar el título antes de preparar la siguiente temporada en la que el Heat busca hacer lo mismo. Mientras a lo lejos, Miami, más acostumbrada a la gloria, contempla el éxito de la ballena que no quiso venir, pensando que otra vendrá. Más le vale que sea bien grande.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2021, 6:30 p. m..