NBA

Las piedras angulares donde descansan las ilusiones

El “si’’ condicional conlleva siempre un elemento de duda y en el caso del Heat de Miami se utiliza de manera directa en relación con dos jugadores: Dwyane Wade y Chris Bosh.

Todos los sueños y aspiraciones del equipo se construyen en base a una frase, porque “si están saludables’’, se sobreentiende que se puede aspirar a cualquier premio en la NBA, incluso hasta una discusión del título.

“Este campamento ha sido muy diferente’’, expresó Wade. “No estamos huyendo de las expectativas, al contrario. Tenemos esa mentalidad [ganadora]. Si no crees en eso, ya estás derrotado’’.

Ciertamente, el campamento previo al inicio de temporada ha dejado un sabor agradable, especialmente al ver que Wade ha recuperado la fortaleza de sus piernas y Bosh la vitalidad de su juego.

Wade finalizó con 21.5 puntos de promedio ofensivo y fue elegido a su 11no Juego de las Estrellas, pero una vez más las rodillas le hicieron perder bastantes encuentros y durante los meses sin básquetbol se temió que podía abandonar Miami por primera vez en su carrera.

El hecho de que el equipo le ofreció un salario de $20 millones habla a las claras de cuanto se le valora todavía.

“Dwyane tiene que ser nuestro líder’’, afirmó el coach Erik Spoelstra. “El ha crecido en ese papel y todos lo buscan por ser la piedra angular de nuestra franquicia. El no tiene miedo en aceptar esa responsabilidad’’.

Para Bosh el camino ha sido más difícil, pues incluso su vida se vio en peligro cuando le descubrieron coágulos de sangre en los pulmones y tuvo que abandonar todo tipo de actividad deportiva.

Incluso, llegó a creerse que su carrera habría terminado, de ahí que fuera motivo de alegría cuando los médicos le permitieran entrenar a toda máquina, con contacto fuerte incluido, días antes del inicio de la pretemporada.

“Pasé por momentos difíciles pero todo eso quedó atrás’’, explicó Bosh. “Me siento con nuevas energías, con la mente fresca para emprender este nuevo camino. Creo que lograremos algo bueno este año’’.

Aunque Bosh y Wade recibirán sobre sus hombros el peso de las expectativas, este equipo ha sido construido con la suficiente profundidad como para no abrumar a ninguno de los dos a lo largo de la campaña.

Goran Dragic se siente más a gusto como armador, Hassan Whiteside está en la mejor forma física de su vida, Mario Chalmers y Gerald Green apoyan desde el banco y hombres altos como Amare Stoudemire, Chris Andersen y Udonis Haslem proveen una rotación sin sobresaltos.

Para no hablar ya de lo que pudieran hacer novatos como Justise Winslow y Josh Richardson.

Al final, sin embargo, mucho está vinculado a ese “si están saludables’’ para evitar la debacle de la temporada previa (37-45) que terminó en una ausencia en los playoffs, tras la controversial partida de LeBron James que dejó al Heat en situación comprometida y sin un norte fijo.

“Hemos puesto un equipo que posee la oportunidad para competir’’, agregó Wade. “A uno deben gustarle los retos. A esta altura todo el mundo cree en esa oportunidad. Así que es algo común para todos, pero en nuestro caso particular, nos gusta lo que nos ha traído el verano’’.

Y esto “sí’’ es algo que no tiene nada de condicional.

Siga a Jorge Ebro en twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2015, 5:52 p. m. with the headline "Las piedras angulares donde descansan las ilusiones."

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