El Heat de Miami sigue camino ajeno a los dramas de otros
Las rachas van y vienen como racimos de victorias y derrotas, las tormentas y las calmas se amontonan mientras algunos piden la cabeza de Erik Spoelstra y otros ponderan el curso firme del todavía joven coach, pero el ruido exterior no cambia la esencia de la organización del Heat.
Mientras LeBron James se rompe la cabeza buscando la manera de maximizar su marca corporativa, y de paso ganar un título, dejando en el camino el cadáver deportivo de David Blatt, Miami sigue camino y cierra la puerta a los rumores, incluso a los surgidos dentro de su propio círculo.
Al Heat no le preocupa que el caos en Cleveland le arrastre a la palestra pública, ni que un accionista minoritario lance el nombre de James en un antiguo y no comprobado deseo -se acuerdan cuanto dio de qué hablar el codazo entre ambos- de echar a Spoelstra.
Cuando Miami se apresta a enfrentar este viernes por la noche (8:00 pm) a Milwaukee solo le roba la atención el estado de salud de sus jugadores y saber que no podrá contar con Chris Andersen (rodilla), ni Josh McRoberts.
Saber, además, que Goran Dragic (pantorrilla) y Hassan Whiteside (oblicuos) están cuestionables, y que Luol Deng (ojo), Beno Udrih (cuello), Gerald Green (rodilla) y Dwyane Wade (hombro) pudieran jugar…o tal vez no, depende de cómo responda el cuerpo después de dos jornadas y dos victorias peleadas en Chicago y Nueva York.
Miami no quiere saber de otros dramas, de otras quejas y reclamos, pero si le interesa resaltar la labor de un Wade que sin estridencias es la mejor imagen de lo que significa ser un líder.
¿Por qué recibió casi un millón de votos, solo por detrás de James en el Este? Una respuesta podría hallarse en los 25.7 puntos, los 4.7 rebotes, las 5.7 asistencias y la efectividad de 50.8 en los últimos tres encuentros, pera los números no revelerían el sacrificio y la capacidad para conducir a un equipo diezmado.
Mucho tendrá que hacer Wade -¿cuándo no?- para aplacar a unos Bucks que se han convertido en una piedra en el zapato, pues barrieron a Miami en cuatro juegos la temporada pasada y a principios de esta contienda se impusieron 91-79.
"Tenemos que seguir construyendo nuestra fortaleza y mostrarla en el camino'', indicó Spoeltra tras el éxito en Nueva Jersey el martes. "No es fácil, pero aquí no hacemos excusas''.
Ni botan coaches a las primeras de cambio, ni se fabrican escándalos. Gane o pierda, el Heat no sucumbe al ruido exterior.
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Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2016, 3:07 p. m. with the headline "El Heat de Miami sigue camino ajeno a los dramas de otros."