NBA

Riley reconoce frustración por el estado del Miami Heat

Foto de archivo del 19 de junio de 2014. Pat Riley, presidente del equipo, habló el jueves con la prensa sobre la pobre actualidad del Miami Heat.
Foto de archivo del 19 de junio de 2014. Pat Riley, presidente del equipo, habló el jueves con la prensa sobre la pobre actualidad del Miami Heat. MIAMI HERALD STAFF

Durante los últimos años eran el terror del Este, los equipos que siempre acudían a la final de Conferencia y estaban destinados a reinar por un largo tiempo, pero en apenas unos meses las fortunas de Miami e Indiana han tomado un giro nefasto.

Cuando este viernes en la noche los Pacers visiten el American Airlines Arena, el juego no tendrá aquel valor añadido de pelear por la supremacía de la región, sino que será un choque entre dos conjuntos en horas bajas, alejados de la competitividad y del glamour de quien comanda respeto por su talento y ferocidad.

“Todo ha sido muy frustrante para todo el mundo, para mí, para Micky [Arison, el propietario], para Erik [Spoelstra], para los jugadores”, expresó este jueves el presidente del club, Pat Riley, durante un breve encuentro con la prensa. “Es muy frustrante no haber podido vencer la adversidad que hemos enfrentado. No hay excusas”.

Miami no acaba de encontrar su identidad y luego de dos pasos adelante suele dar dos hacia atrás como bien ejemplificó su aceptable gira por el Oeste antes de sumar dos fracasos seguidos contra Oklahoma City y Charlotte.

La situación del Heat se ha complicado por las lesiones, las ausencias y los cambios constantes de alineación titular -16 distintas en lo que va de temporada-, pero al equipo también le ha faltado liderazgo en momentos clave.

“La adversidad realmente endurece la fibra y el núcleo de tu equipo”, explicó Riley. “Hemos tenido muchas oportunidades, unas 10 o 12 para superar adversidades, y no hemos sido capaces de hacerlo”.

Pero si a Miami le ha ido mal, a Indiana el abismo se le ahonda y ahora mismo se encuentra fuera de los ocho puestos a la postemporada, sin la presencia del estelar Paul George y sin que otros jugadores hayan podido llenar su hueco.

Los Pacers llegan en medio de una racha de seis derrotas y entre los peores conjuntos de la NBA en puntos (27 de 30 franquicias) y asistencias (21 de 30), mientras el coach Frank Vogel se rompe la cabeza para romper el atasco ofensivo y defensivo.

Todavía no es tarde para Miami y sus jugadores confían en hacer el grado a los playoffs, pero el tiempo de las experimentaciones se está acabando y no pueden permitirse muchas derrotas más como la sufrida en Charlotte.

“Todavía estamos en la batalla”, recalcó Riley. “Uno tiene que reconocer que está en la batalla, no como en el pasado por el tope de la Conferencia. Estamos en la batalla por la postemporada con otros seis equipos por los puestos seis, siete y ocho. Así miremos la realidad, no sintamos lástimas por nosotros mismos y vamos a pelear por esos puestos”.

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