LeBron agranda su ya enorme leyenda
LeBron James demostró este domingo que es el mejor jugador de basquetbol del planeta tierra con su descomunal actuación en el Juego 7, la cual le valió para ponerse la corona de campeón de la NBA con sus Cavaliers de Cleveland.
King James agigantó su figura y sus Cavaliers, contra todo pronóstico, derrotaron 93-89 a los Warriors en el Oracle Arena de Oakland, para así ganar la serie 4-3 y convertirse en el primer equipo que consigue voltear un 1-3 en la Finales.
“Traté siempre de tener la mente positiva. Estuvimos bien concentrados y cambiamos nuestra filosofía”, dijo King James. “Finalmente ganamos unos partidos espectaculares y estamos ahora en el libro de los récord”.
LeBron terminó con un triple doble de 27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias, además de su gran defensa representada por dos robos de balón y tres monumentales bloqueos que terminaron con las esperanzas de Golden State.
En esta serie nadie fue más dominante que él, y su deseo de ganar llevó en volandas al equipo de Cleveland, aunque en honor a la verdad esta vez tuvo la inestimable colaboración de un Kyrie Irving, quien terminó con 26 puntos, incluyendo los tres que consiguió en un decisivo triple a falta de 53 segundos, cuando la pizarra reflejaba un abrazo a 89.
Antes LeBron había volteado el marcador con su único triple del partido y acto seguido, faltando 4:39 para el final, una bandeja de Klay Thompson (9 puntos) tras la novena asistencia de Draymond Green (32 y 15 rebotes) empató el encuentro.
Así estuvieron hasta que Irving rompió el abrazo. Poco después, el mejor triplista de la liga Stephen Curry (17) falló dos disparos de tres que pudieron haberle dado el empate y el triunfo, pero no era su noche.
La noche era de LeBron James, que de este modo consigue su tercera corona, y la primera con Cleveland, cumpliendo por fin su promesa.
“Soy fiel al juego, y sé lo que traigo a la mesa”, escribió James a su vuelta. “Volví por una razón. Volví a traer un campeonato a nuestra ciudad”.
Su hijo prodigo terminó con una sequía de 52 años sin un título deportivo el Día del Padre.
El único “pero” que tuvo esta serie fue la -cuanto menos sospechosa- suspensión de Green y las controversiales decisiones arbitrales en contra de los Warriors, principalmente en contra de Curry, las cuales empañaron en parte el tremendo valor del triunfo de los Cavaliers.
LeBron ganó con justicia el premio de Mejor Jugador de las Finales por trabajo en los siete partidos culminados sus 41 puntos en el quinto y sexto juego más sus labor en el séptimo encuentro, el cual tuvo la audiencia televisiva récord desde el último campeonato de Michael Jordan.
Los Warriors se quedaron a las puertas de conseguir su doblete en una campaña en la que impusieron récord de 73 triunfos.
Los Cavaliers, antes de llegar este lunes a Cleveland, celebraron el título en Las Vegas.
“Nuestros aficionados siguen apoyándonos. Y terminar con esta sequía es algo que ellos se merecen”, indicó James. “En Cleveland van a tener la mayor fiesta que jamás hayan visto”.
Con este triunfo LeBron James agrandó su leyenda y ahora habita en el Olimpo del basquetbol. Sus lágrimas son apenas el reflejo de su grandeza.
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de junio de 2016, 8:28 p. m. with the headline "LeBron agranda su ya enorme leyenda."