Adiós a César Odio, maestro del basquetbol y de la vida
Poco más de dos décadas atrás, cuando César Odio todavía se encontraba en sus tempranos 30s, el exdelantero de 6.5 pies de Columbus High y Florida Southern se inscribió para jugar en un partido benéfico de basquetbol.
En el equipo rival habían varios jugadores de los Dolphins de Miami, incluyendo un offensive linemen que le llevaba 70 libras.
Aquello no intimidó a Odio.
“César era nuestro jugador más alto, por lo tanto tenía que enfrentar al gigante rival”, dijo en ex Miami High y entrenador de basquetbol de FIU Shakey Rodriguez. “Y estuvo intercambiando codazos. Le dije: ‘César, nos vas a llevar a una pelea. Nos van a matar’. Pero siguió porque era duro. Así era como jugaba y entrenaba”.
También fue con ese valor como Odio intercambió golpes con el cáncer, derrotando a la leucemia en el 2008 y de nuevo en el 2012.
El miércoles, Odio –quien ganó más partidos como entrenador de la Universidad Barry que nadie en la historia del programa– perdió contra un adversario que no pudo completamente conquistar, y murió a los 58 años de edad.
Luchó contra la mortal enfermedad durante nueve dolorosos y traumáticos años, pero nunca dio tregua.
Todo lo que quiso, realmente, fue el basquetbol y su familia. Quedan su esposa Mary Kay y sus hijos: Emily, quien jugó voleibol en Killian High y la Universidad Wingate, y Eddie, un delantero de 6.8 pies quien siguió los pasos de su padre en Columbus antes de jugar en la ACC para el Boston College.
En noviembre del 2014, cuando Eddie sufrió un casual codazo de un compañero de BC y sufrió una conmoción, César se sintió inmensamente orgulloso de que su hijo puediera volver a la cancha.
“[Eddie] Tenía el ojo negro, pero eso lo hizo lucir mejor”, Odio le dijo a este reportero en el 2015. “Lo hizo ver más duro”.
Ryan Saunders, quien jugó como point guard y fue el asistente de entrenador en Barry, ambos bajo las órdenes de Odio, dijo que su mentor tenía memoria fotográfica pero no era una persona demasiado sentimental.
“No le gustaba mostrar emoción o debilidad”, dijo Saunders. “Pero cuando Eddie consiguió la beca en Boston College, no podía dejar de hablar de ello”.
El ex director atlético de Miami Dade College Jim Cox, quien conoció a Odio por más ded 30 años, dijo que César era un verdadero amigo.
Nacido en La Habana, Odio fue líder anotador en Miami-Dade high schools con Columbus senior en 1976-77, y ganó honores estatales.
Odio fue entrenador durante siete años del Miami Dade College (Kendall Campus), y terminó con un récord de 128-84. Se hizo cargo en Barry para la temporada 1994-95 y complió una marca de 266-218 en 17 años.
Dos veces fue nombrado Entrenador del Año de la Sunshine State Conference antes de convertirse en Asistente del Director Atlético en el 2013-2014.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2016, 8:30 p. m. with the headline "Adiós a César Odio, maestro del basquetbol y de la vida."