Tras la cornada de los Bulls, ¿qué se puede esperar del Heat en los dos últimos juegos de la campaña regular?
A falta de dos partidos para el fin de la temporada regular de la NBA, el Heat parece condenado al décimo lugar y solo le queda terminar con fuerza antes de iniciar el torneo de repesca (play in).
Luego de caer 119-111 contra los Bulls en Chicago, la noche del miércoles, Miami (36-44) visitará a los Pelicans (21-58), el viernes (8 p.m. TV: FanDuel-Sun. Radio: WQAM 560, WAQI 710, con José Pañeda y Joe Pujala en español) en el Smoothie King Center, en Nueva Orleans.
Su último juego será contra los Wizards de Washington (17-63), en el Kaseya Center el domingo.
Ambos rivales con un pobre récord no deben ofrecerle mayor resistencia, pero el Heat ya no depende de sí mismo aunque matemáticamente podría escalar hasta el octavo puesto del play-in, que da derecho a ingresar a los playoffs.
Los cuatro equipos del séptimo al décimo deberán luchar por ese clasificación.
Con la derrota en Chicago, todo indica que Miami se quedará en el décimo escalón y de ser así tendría que visitar a los Bulls el próximo miércoles.
“Nuestro objetivo ahora es terminar fuerte la temporada regular”, afirmó el entrenador Erik Spoelstra tras la caída en Chicago.
“Luego haremos lo que sea necesario para aprovechar la oportunidad de avanzar a los playoffs”.
En el play-in, el séptimo recibirá al octavo y el noveno al décimo. El Magic de Orlando (40-40) es el único que tiene asegurado un puesto entre los cuatro equipos en pugna.
Luego vienen los Hawks de Atlanta (37-42), los Bulls (37-43) y el Heat.
El ganador del séptimo contra el octavo avanzará como séptimo a los playoffs y el perdedor recibirá al ganador del novena contra el décimo.
El perdedor del 9no contra el 10 quedará eliminado, mientras el vencedor del tercer partido irá como octavo a los playoffs.
“Estamos mentalizados para volver a enfrentar a los Bulls y hacerlo mejor que el miércoles”, comentó Spoelstra.
Polémica por decisión de Herro
Tyler Herro fue clave ante Chicago. Anotó 30 puntos, pero en el último minuto del partido tuvo un par de acciones que desataron la polémica.
A falta de 54.3 segundos para el sonido de la chicharra, Herro anotó un triple y acortó la ventaja de los Bulls a cinco puntos.
Acto seguido robó una pelota y en el contragolpe, en lugar de ceder el balón a un compañero para anotar con la defensiva de Chicago desguarnecida y acercarse a tres puntos en el marcador, intentó un triple y falló con apenas 41.6 segundos en el reloj.
“Tyler tiene un fuego que no puedes descuidarlo”, explicó Spoelstra.
“Él ha acertado grandes tiros, solo le interesa ayudarnos a ganar, y por eso toma riesgos en los grandes momentos y ha anotado numerosas canastas en los cuartos periodos”.
Nadie podría garantizar, sin embargo, que si en lugar de lanzar hubiese pasado el balón a un compañero, quien hubiese anotado y acercado al Heat a tres puntos, eso habría posibilitado el triunfo.
El capitán del Heat, Bam Adebayo, respaldó ampliamente a su compañero de equipo.
“Para mí esa fue una de las mejores oportunidades que Tyler vio”, afirmó Bam.
“Por lo tanto lo respaldo porque nadie estaría criticando si esa canasta hubiese ingresado”.
Así es el deporte: se gana o se pierde, pero a la fecha siguiente hay una nueva oportunidad.