El Heat se enfrenta al mayor de los dilemas en este final de temporada. ¿Quién ganará la cabeza o el corazón?
Después de la derrota del pasado miércoles en Chicago, el Heat tiene prácticamente asegurado el 10mo puesto del Este y aunque todavía le queda visitar este viernes 11 a los Pelicans y recibir el domingo 13 a los Wizards en el Kaseya Center, sus opciones de ascender en la tabla son casi nulas incluso si gana ambos duelos.
Lo más probable es que Miami juegue el próximo miércoles 16 de abril en casa de los Bulls el primer juego del Play-in y en caso de ganar, si la lógica se impone, debe jugarse su pase a los playoffs ante el perdedor entre el Magic y los Hawks. En caso de avanzar le espera los Cavaliers, el primero de su conferencia, con un 1% de probabilidades de llegar a 2da ronda.
Y que ya sabemos que el equipo de la Capital del Sol nunca se rinde, pero si actúa con la cabeza y no con el corazón tal vez vea que es más sensato, proteger su primera ronda del venidero draft, el cual trae mucho talento.
Para empezar no hay que luchar por terminar 9no ya que si pierden los dos juegos que le quedan en este final de temporada, el Heat quedaría por detrás de los Suns y los Trail Blazers con el 9no peor récord de la liga y eso le da más opciones de no solo conseguir una posición privilegiada en el Draft 2023, sino que retendría la selección de 1ra ronda de 2026.
Aunque para que esto suceda Miami no puede clasificar a los playoffs, por lo que caer en Chicago en el play-in, no debería ser considerado como una derrota. De modo que si el quinteto de la Capital del Sol pierde los próximos tres juegos, estaría ganando los primeros de la próxima temporada.
Está bien que eso no está en su ADN, que ahora están más cerca, después de luchar contra la adversidad durante toda la campaña regular; pero es un hecho que el equipo no ha estado bien y no se le ve lo suficientemente sólido como para llegar a los playoffs y mucho menos avanzar a las siguientes rondas.
El cambio por Jimmy Butler más bien ha llenado espacios con jugadores de clase media, ya que Andrew Wiggins ha demostrado que es muy bueno, pero no es Butler. Tal vez sí lo haga la primera ronda traída por en el intercambio desde Golden State, siempre y cuando Miami termine en un puesto entre el 11 y el 30 de la NBA.
El Heat necesita sumar talento y ya ha demostrado que es un buen camino. Bam Adebayo, Tyler Herro, Kel’el Ware, Nikola Jovic, Pelle Larsson y Jaime Jaquez son un buen ejemplo aunque no sea suficiente, y es que el equipo precisa incorporar una estrella, uno de los cuatro primeros y si es la estrella de Duke, Cooper Flagg, mucho mejor.
Nadie hablará de ello, el Heat nunca tanqua (pierde a propósito) pero es lo mas sensato, pese a que en la NBA no es automático que si quedas 9no por la cola recibas el pick 9; sino que es un sorteo en el que último recibe más papeletas que el resto, las cuales van disminuyendo.
En un primer sorteo se determina el orden de selección en una lotería entre los últimos 14 equipos, que hayan quedado fuera de playoffs. Luego en el draft se reparten todas las combinaciones posibles de números (1001) entre los 14 equipos según su posición final en la clasificación. De modo que el Heat tiene mas opciones de ser beneficiado que perjudicado.
Desde el 2008 en el que quedó en último lugar, sumando la segunda ronda del draft (Michael Beasley), el Heat solo ha quedado tres veces fuera de los playoff (2015, 2017 y 2019). En la primera en 2015 se trajo a Justise Winslow (puesto 10), en la segunda en 2017 a Adebayo (14) y en la tercera en 2019 a Herro (13).
Hoy por hoy Herro y Adebayo son los líderes de este Heat, pero están recibiendo poca ayuda y el equipo en general no está hecho, acusando además la baja de Nikola Jovic, que le ha dejado si un hombre grande en la segunda unidad.
De modo que veremos que pasa en este tramo final (dos juegos de temporada y el partido o los partidos de play-in), sin saber si ganará el corazón o la cabeza.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2025, 1:05 p. m..