NFL: Jason Taylor tenía la paciencia de un felino a la caza de su presa
Jason Taylor solo deseaba jugar en el equipo de entrenamiento cuando fue seleccionado en el Draft 1997 de la NFL por los Dolphins de Miami. El sábado, sin embargo, fue elegido al Salón de la Fama -en su primer año en las balotas- y por lo tanto pasará a la inmortalidad al lado de los más grandes jugadores del football profesional.
“Todavía trato de entender qué hago aquí”, dijo Taylor cuando el sábado en Houston se sentaba al lado de los otros elegidos: LaDainian Tomlinson, Jerry Jones, Kenny Easley, Terrell Davis, Morten Andersen y Kurt Warner. “No lo esperaba”.
El próximo 5 de agosto será la ceremonia de inducción en Canton, Ohio. El defensive end será el noveno jugador de los Dolphins en estar en el Salón de la Fama. Antes ingresaron Don Shula, Dwight Stephenson, Dan Marino, Nick Buoniconti, Paul Warfield, Bob Griese, Larry Csonka, Jim Langer y Larry Little.
“El dominio de Jason en el campo deja un impacto en la defensa de los Dolphins que quizás nunca sea igualado”, comentó el dueño de los Dolphins Stephen Ross. “Cuando lo conocí en persona descubrí que es un mejor ser humano, que no solo se preocupó por el equipo sino también por su comunidad. Ha sido un sobresaliente embajador del deporte, de los Dolphins y del sur de la Florida. Es uno de los más grandes jugadores en la historia de los Dolphins y un ejemplo que deja un gran legado”.
Taylor jugó 15 temporadas en la NFL, 13 de ellas con el equipo de Miami y una con los Redskins de Washington y los Jets de Nueva York, con el que disputó la final de la Conferencia Americana.
Sus números son espectaculares. Con nueve touchdowns es el defensa con más anotaciones en la historia de la NFL. Se ubica como el séptimo jugador en la liga en derribos al quarterback rival con 139.5 y su mayor víctima con 11.5 sacks es Tom Brady, quien el domingo disputaba su séptimo Super Bowl en el choque de su equipo los Patriots de New England contra los Falcons de Atlanta.
“Dirigí más partidos contra Jason Taylor que frente a ningún otro jugador en mi carrera, y estoy seguro que él me arruinó la mayor cantidad”, dijo Bill Belichick, el entrenador de los Patriots. “Jason era un incansable competidor y un verdadero transformador del partido por la manera cómo alteraba nuestra ofensiva y nos obligaba a tener un plan de juego para él”.
En el 2006, cuando Nick Saban dirigía a los Dolphins, Taylor fue nombrado Jugador Defensivo del Año de la NFL. Siete veces fue elegido al Pro Bowl, el equivalente al Juego de Estrellas. Era elegante, quirúrgico, eficaz. Paciente como un felino a la caza de su presa. Era un jugador único, incomparable, una gloria de los Dolphins y de Miami.
Siga a Luis Sánchez en Twitter: @luisfsanchez6
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2017, 5:22 p. m. with the headline "NFL: Jason Taylor tenía la paciencia de un felino a la caza de su presa."