Final del football universitario en Miami: la furia de los Huracanes contra un equipo sin puntos débiles
La gran incógnita de la finalísima del football universitario será si los duros Huracanes de la Universidad de Miami (13-2) podrán descifrar a los Hoosiers de Indiana (15-0), considerados como el equipo sin puntos débiles.
Ambas escuadras chocarán el lunes 19 de enero (7:30 p.m. TV: ESPN) en el Hard Rock Stadium en una final con sabor cubanoamericano, pues los Huracanes son entrenados por Mario Cristóbal y el quarterback estrella de los Hoosiers es Fernando Mendoza, ganador del Trofeo Heisman 2025, al mejor jugador de la temporada.
Cristóbal y Mendoza, además, son exalumnos del Cristopher Columbus High School de Miami.
El interés por el choque es enorme y los boletos se agotaron tan pronto se supo los finalistas. En estos momentos, los más baratos se consiguen a más de $3,500.
Indiana el gran favorito
El domingo en la mañana, los Hoosiers eran favoritos por ochos puntos contra los Huracanes. Indiana es una máquina invencible y todo indica que sabrá saltar la última valla para alcanzar la consagración nacional.
Hay un elemento que puede cambiar la suerte del partido. El espíritu guerrero que ha cultivado Cristóbal durante sus cuatro años al frente de la UM debe salir a relucir cuando lo que se ofrece es la gloria que el equipo no ha podido alcanzar desde hace un cuarto de siglo.
En efecto, el 2001 fue la última vez que los Huracanes se coronaron campeones nacionales. Y Cristóbal, quien fue bicampeón con la UM en 1989 y 1991 ha puesto al equipo en el umbral de esa instancia.
El entrenador cubanoamericano estima que la manera colectiva como ha trabajado al frente del programa durante sus cuatro años han sido clave para el éxito alcanzado.
“El compromiso de gente extraordinaria con el nivel de pasión que poseen, la manera como trabajan, el impacto que tienen en la comunidad y el deseo de entregarlo todo por la Universidad de Miami era algo con lo que queríamos alinearnos”, confesó Cristóbal.
No solo fue reclutar talento y trabajar de manera incansable en la cancha. También fue contar con el aporte detrás de la escena a cargo de los ejecutivos y empleados comprometidos con el mismo objetivo.
“Estoy muy agradecido por pertenecer a su grupo y por continuar mirando nuestro progreso”, agregó el estratega. “Luchamos contra la complacencia y la comodidad porque siempre queremos ser mejores”.
Huracanes con furia
El avance de la UM en los playoffs fue sorpresivo y se fue sacando de encima los obstáculos pese a no ser favorito y al hecho de superar circunstancias adversas.
La primera batalla ganada fue 10-3 sobre Texas A&M en territorio enemigo ante más de 102,000 espectadores que alentaban intensamente a los locales.
Acto seguido, en cuartos de final, los Huracanes lograron su victoria más importante al destronar 24-14 a Ohio State, entonces campeón defensor.
Luego, los dirigidos por Cristóbal superaron 31-27 a los Rebels de Ole Miss en dramático partido, gracias a un touchdown a 18 segundos para el final anotado por su quarterback Carson Beck.
Por su parte, Indiana superó de manera arrolladora a Alabama y Oregon para meterse en la finalísima. En los playoffs, Mendoza dio ocho pases de touchdown y solamente cinco veces no completó sus servicios. Ese promedio resulta extraordinario.
Las esperanzas de los seguidores de los Huracanes es que los Hoosiers han mostrado esa aplicación con equipos con diferentes características.
En cambio, la UM es temible en la defensiva y no da respiro a los rivales. Bastará decir que los linebackers Akheem Mesidor y Ruben Bain Jr. se han combinado para 28.5 tackles y 19 derribos a los quarterbacks contrarios en la presente campaña.
Mientras, la ofensiva terrestre y la protección a Beck son notables gracias a la labor de jóvenes como el running back Mark Fletcher Jr., quien en los tres partidos de playoffs ganó 395 yardas en 58 acarreos y además anotó tres touchdowns por aire.
También hay que destacar la labor del wide receiver Malachi Toney, quien le dio la victoria a su escuadra sobre Texas A&M con un touchdown en los instantes finales y en la presente temporada capturó 99 veces el ovoide para 1,089 yardas.
Los Hoosiers también tienen sus armas.
Ahí están el running back Roman Hemby, con una producción de 1,060 yardas y siete touchdowns; los wide receiver Omar Cooper Jr. y Elijah Sarratt, quienes se han combinado para 126 atrapadas, 1,668 yardas y 28 touchdowns; y el linebacker Rolijah Hardy, que encabeza a Indiana con 98 tackles y ocho derribos al quarterback contrario.
Si hay algo cierto en este clásico cubanoamericano en Miami es que será una batalla sin cuartel.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de enero de 2026, 1:54 p. m..