Los Dolphins firman al tight end Darren Waller. ¿Fue bueno el intercambio de Jalen Ramsey y Jonnu Smith?
Después del intercambio del lunes con los Steelers, los Dolphins adquirieron el martes al tight end de los Giants, Darren Waller, junto a una selección de 7ma ronda del draft 2026, por una selección de 6ta ronda del mismo sorteo universitario para cubrir el puesto que había quedado vacante.
Waller competirá con Pharaoh Brown, Julian Hill, Jalin Conyers y Tanner Conner por ser el titular de Miami tras la marcha de Jonnu Smith a la escuadra de Pittsburgh.
El exjugador del equipo de New York se había retirado en junio de 2024 luego de ocho temporadas en la NFL.
Con 32 años, Waller acumula 350 recepciones, 4,124 yardas y 20 touchdowns en toda su carrera y una vez fue nominado al Pro Bowl.
De modo que tras un año de ausencia regresa a la liga, aunque esta vez jugará en la otra conferencia.
Sin duda alguna la adquisición de Waller refuerza a Miami después de intercambiara a Smith y al cornerback Jalen Ramsey a Pittsburgh, una transacción que trajo de vuelta al estelar safety Minkah Fitzpatrick.
Ahora llega Waller, quien informó a los Giants que quería volver a jugar específicamente para Miami.
Su deseo se cumplió y ahora se unirá a una ofensiva dinámica que incluye a estelares jugadores como el quarterback Tua Tagovailoa, los wide receiver Tyreek Hill, Jaylen Waddle y el running back De’Von Achane.
Por otra parte, Fitzpatrick, de 28 años, regresa al equipo que le eligió en el draft 2018 sin rencores. Ya no está el entrenador Brian Flores, con quien tuvo encontronazos, y Miami es un club mucho mejor que el que él dejó en 2019.
Y ahora queda la pregunta: ¿ganaron o perdieron los Dolphins en este intercambio?
Como puntos positivos están que equilibraron el presupuesto y salieron de un hombre que ganaba mucho como Ramsey, que percibiría $25 millones.
Tampoco tuvo que subirle el salario a Smith que percibía $4 millones, pero pretendía mucho más. En cambio Fitzpatrick recibirá este año $15.5 millones y Waller $5 millones.
Otro punto positivo es que con la salida de ambos Miami iniciará el campo de entrenamiento el 22 de julio sin jugadores disconformes lo cual sería una enorme distracción.
El cambio tiene en contra un punto muy negativo: los Dolphins pierden a dos hombres importantes, uno a los defensiva y el otro en ataque, dos puesto vitales, y el equipo no tiene estrellas de sobra.
Solo el tiempo dirá si el canje fue bueno y eso dependerá de lo que hagan Fitzpatrick en defensa y Waller en la ofensiva, si es que se mantiene saludable.
Sin duda alguna con Fitzpatrick se refuerza el puesto de safety a la espera de que Storm Duck y Jason Marshall suplan a Ramsey y sean los cornerback que el equipo necesita, junto con Kader Smith, quien será más un nickelback, una posición mixta entre cornerback y safety.
Mientras Cam Smith y Ethan Bonner deben actuar como suplentes.
Miami tiene una larga historia de decepciones en el puesto de cornerback donde han invertido y perdido mucho dinero y no van a ir por uno caro.
En tanto, Waller sería el encargado de llenar los zapatos de Smith como nuevo tight end, aunque su manera de jugar es diferente.
Hoy nadie cree que los Dolphins hayan ganado con el intercambio, solo el entrenador Mike McDaniel y el manager Chris Grier.
Más vale que tengan razón porque si el equipo no es exitoso esta temporada seguramente serán despedidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de julio de 2025, 4:59 p. m..