Miami Dolphins

El nuevo quarterback tampoco pudo sacudirse de la maldición que aqueja a los Dolphins

El quarterback de los Dolphins Quinn Ewers pasa el ovoide al running back Jaylen Wright en el partido ante los Bengals de Cincinnati, celebrado el 21 de diciembre de 2025 en el Hard Rock Stadium en Miami Gardens, Florida.
El quarterback de los Dolphins Quinn Ewers pasa el ovoide al running back Jaylen Wright en el partido ante los Bengals de Cincinnati, celebrado el 21 de diciembre de 2025 en el Hard Rock Stadium en Miami Gardens, Florida. mocner@miamiherald.com

Los Dolphins empezaron una nueva era con su derrota 45-21 contra los Bengals de Cincinnati, la tarde del domingo en el Hard Rock Stadium, pero mostraron los mismos problemas.

Con el resultado, el escuadrón de Miami (6-9) quedará al término de la temporada con récord negativo por segundo año consecutivo.

El entrenador de los Dolphins, Mike McDaniel, afirmó que piensa ver el video del partido, pero todo indica que el novato Quinn Ewers, quien reemplazó al titular Tua Tagovailoa, continuará como abridor del equipo.

Tua extendió su contrato en agosto pasado con los surfloridanos por $212.4 millones y cuatro años y por segunda campaña seguida su rendimiento retrocedió.

McDaniel fue uno de los impulsores para que la gerencia del equipo le extendiera el millonario contrato que exigía Tua.

El entonces gerente general del club Chris Grier también estaba de acuerdo, pero el ejecutivo fue despedido semanas atrás después de la aplastante derrota de los surfloridanos contra los Ravens de Baltimore.

El entrenador anunció que continuará al frente del equipo la próxima temporada cuando se le preguntó acerca de versiones que circularon en la NFL.

“Sí”, respondió McDaniel.

“Mi enfoque como entrenador es que no empleo mi tiempo pensando acerca del trabajo que tengo. Trato de hacerlo lo mejor que puedo. No debo perder el tiempo porque la próxima fecha enfrentáremos a un hambriento Tampa”.

Una sola mitad

Contra los Bengals (5-10), los Dolphins volvieron a demostrar que se trata de un equipo que ofrece pelea solo durante la primera mitad de los partidos y luego se desinfla.

En lo que va de la campaña, los Dolphins han sido superados 113-27 en el tercer cuarto y eso ha impedido que el equipo se mantuviera en la lucha.

El domingo, los Dolphins anotaron touchdowns con corridas de 48 yardas de De’Von Achane en el primer cuarto y de nueve yardas de Malik Washington, en el segundo.

Mientras los Bengals marcaban por obra de Tee Higgins, tras pase de nueve yardas Joe Burrow; gol de campo de 45 yardas de Evan McPherson y corrida de cuatro yardas de Samaje Perine para irse al descanso con ventaja 17-14.

En la segunda mitad los Bengals anotaron cuatro touchdowns por uno de los Dolphins, 28 puntos contra siete.

“Debemos ser capaces de hacer los ajustes en el segundo tiempo”, afirmó McDaniel. “No hacemos las cosas lo suficientemente bien”.

Debido a esas deficiencias, Chase Brown les hizo tres touchdowns a Miami en el tercer cuarto: dos de ellos con pases de nueve y cinco yardas de Burrow y el segundo con una corrida de 12 yardas.

El extight end de los Dolphins, Mike Gesicki selló la cuenta de su escuadra tras un pase de 17 yardas de Burrow para touchdown y Jaylen Wright agregó un touchdown para los Dolphins con una corrida de tres yardas.

La maldición

La gran pregunta de los aficionados al final de la nueva caída de los Dolphins es si Ewers es el quarterback que necesita el equipo y si se ha iniciado con éxito una nueva era luego de seis años con Tua en la conducción de la ofensiva.

Ewers completó 20 de 30 pases para 260 yardas y dos intercepciones, con un rating de 66.

Su inicio fue prometedor. En el primer tiempo estuvo seguro y acertado. En el tercer periodo, sin embargo, fue sacudido por la maldición de los Dolphins.

Luego del primer tiempo, Miami reanudó el partido con el ovoide en su poder y cuando parecían decididos a voltear el partido, el árbitro sancionó una falta muy discutida, le quitaron las yardas ganadas y comenzó el desplome.

“Esa penalidad fue duro de asimilar, especialmente cuando uno ha realizado una jugada como esa, trata de aprovechar el momento y mover el equipo hacia adelante”, comentó el tight end Darren Waller.

“Y después de eso vino la intercepción. Si no proteges el ovoide no mereces ganar en esta liga”.

En efecto, luego de la penalidad y la intercepción se vio otro partido. Los Dolphins vacilaron, cometieron errores y de eso se aprovechó Cincinnati para aplicar los golpes de nocaut.

“Cometimos pequeños errores, algo que debemos corregir”, afirmó Achane.

“Pienso que el domingo retrocedimos un paso, pues no jugamos como sabemos que podemos hacerlo”.

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