En Boxeo y UFC, Nueva York recordó lo que pudo haber sido para dos guerreros cubanos
De cierta manera, no se puede evitar alguna conexión entre Luis Ortiz y Yoel Romero. Ambos debieron estar peleando por títulos del mundo este sábado en sus respectivos deportes de combate, pero por motivos muy distintos y distantes, resultaron los grandes ausentes.
Ortiz tuvo que ver como Deontay Wilder defendía su corona con facilidad ante su sustituto de última hora, Bermane Stiverne, debido a una falla en una prueba antidopaje que le cerró el camino hacia el campeón pesado del Consejo Mundial del Boxeo.
Romero cayó el 8 de julio por decisión unánime ante Robert Whittaker en una controversial pelea que igualmente puso un pare en su camino hacia el campeón de la UFC Michael Bisping en el peso mediano, quien cedió su título en una batalla campal ante el renacido Georges St-Pierre.
¿Quién lo iba a decir? Después de cuatro años de ausencia, de escaramuzas verbales con el presidente de la UFC Dana White, y de criticar fuertemente la limpieza de su disciplina en el tema del dopaje, St-Pierre vuelve a levantar un título de campeón.
Es como cuando Sugar Ray Leonard salió de su retiro para vencer -todavía este combate levanta ronchas y crea dudas, así de bueno fue- a Marvin Hagler, pero todavía más, porque nadie sabe qué esperar del canadiense.
Bisping comenzó lento el combate y dejó que St-Pierre le robara la iniciativa con movimientos y evoluciones que demostraban su tremendo estado físico para este choque, lo cual le aseguró el primer asalto.
Para el segundo, el campeón despertaba de su letargo y parecía estar en control de la situación, mientras el guerrero de Quebec comenzaba a dar muestras de cansancio y alentaba el fantasma del fracaso.
Con sangre por todo el rostro, St-Pierre logró derribar a Bisping con un gancho de izquierda y luego continuó el castigo con sus codos, hasta que tuvo a punto de estrangular al campeón con la corona casi cedida.
St-Pierre se convirtió en el cuarto gladiador en la historia de la UFC que se titula en dos divisiones. Mención especial para Bisping que se negó tocar la lona de la caja. En resumen, un espectáculo visual -eso sí, sangriento y brutal- para el recuerdo.
Y pensar que Ortiz pudo pelear este sábado en el Barclays Center de Brooklyn y Romero en el Madison Square Garden de Manhattan. Quién sabe si para ambos habrá una nueva oportunidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de noviembre de 2017, 1:41 a. m. with the headline "En Boxeo y UFC, Nueva York recordó lo que pudo haber sido para dos guerreros cubanos."