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Estrella de dos siglos, este gladiador de Cuba es una leyenda viva en los deportes de combate

Yoel Romero se confiesa como nunca antes

Recién salido del programa Exatlon, el cubano Yoel Romero vive con ilusión su pelea del 27 de abril en el sur de la Florida contra Jacare. Habla sobre su carrera y lo que le motiva a seguir en el octágono más allá de los 40 años.
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Recién salido del programa Exatlon, el cubano Yoel Romero vive con ilusión su pelea del 27 de abril en el sur de la Florida contra Jacare. Habla sobre su carrera y lo que le motiva a seguir en el octágono más allá de los 40 años.

Estrella de dos siglos, Yoel Romero puede considerarse una leyenda viva del deporte. Lejos parecen aquellos tiempos en que solía dominar el deporte de la lucha libre apoyado en una mezcla letal de técnica y fuerza que asombraba a todos y le hacía ganar torneos internacionales, incluida una plata olímpica en Sidney 2000.

Pero nadie imaginaba que el gladiador de Pinar del Río se mantuviera en pie a los 41 años en la élite de la UFC más de dos décadas después de que comenzara su reinado amateur. El dice que Dios le cuida, pero la genética y la inteligencia también habrán puesto lo suyo.

Aún fresco de su presencia en el programa Exatlon de la cadena Telemundo, este 27 de abril va a una peligrosa revancha contra Ronaldo “Jacaré’’ Souza en el BB&T Center en Sunrise –transmitida por ESPN-, donde intentará demostrar una vez más que la edad es apenas una palabra acostada entre la voluntad y el espíritu.

¿Cómo contemplas la revancha contra Jacaré?

“La afición ha estado esperando la revancha. Todos vieron lo que pasó en la primera pelea, pura adrenalina desde el primer round hasta el último, y creo que es un regalo a la fanaticada que se pueda dar esta segunda entrega del 27 de abril, Dios mediante’’.

Finalmente, peleas ante un público natural, latino y cubano.

“Para mí es un orgullo. Pelear en Miami o cerca de la ciudad es una medalla más que uno se otorga. Combatir delante de la gente de uno, de tu familia, eso hace que las alarmas se disparen rápido. La afición dice, ‘va a pelear el gallo de nosotros’, y eso te hace sentir mejor’’.

¿Qué diferencia hay entre aquel Yoel de la pelea inicial y este?

“Cuando yo combatí contra Jacaré, me superaba muchísimo en experiencia. Si puedes ver las peleas de ambos, él estaba más adelantado que yo. Pero he ganado mucho en experiencia y el hambre sigue igual, con la misma ansia de ser el mejor del mundo’’.

¿Esta batalla es por mantenerse cerca de un título?

“Los dos hemos estado siempre entre los cuatro mejores, y eso habla mucho de nosotros, como hemos estado enfocados en nuestra disciplina y en nuestra carrera. Una victoria aquí nos elevaría hacia otra pelea de título’’.


Tu última pelea contra el campeón Robert Whittaker lo dejó muy mal.

“Antes de comenzar ese combate me dije que iba a pelear. Mis entrenadores siempre me dicen que no me arriesgue mucho para no sufrir secuelas, pero yo sé lo que tengo adentro, como entreno, lo que puedo dar, y salí a guerrear con todo’’.

Muchos te vieron ganar esa noche, ¿hubo injusticia?

“Yo sé que gané esa pelea. El que sabe de UFC, sabe que gané. Lo peor que puede hacer un atleta es engañarse a sí mismo. Dios me ha enseñado a aceptar las derrotas y las victorias, ser crítico y autocrítico. Me vi ganador, aunque los jueces se la dieron a él. En mi conciencia está que lo di todo. No quedé debiendo nada conmigo mismo’’.


¿Cómo calificas tu experiencia en Exatlon, el programa de Telemundo?

“Una experiencia única. Me hizo revivir, reencontrarme con mi juventud. Es como ir a un lugar y recordar toda mi infancia. Los juegos, la convivencia. He estado viviendo mi vida en dos meses, porque todos esos juegos los hacíamos en Cuba. Vivir con distintas personas, de distintas nacionalidades. Algo inolvidable y les doy las gracias a Telemundo y a todos los involucrados en esa aventura’’.

Fuiste estrella en el siglo pasado, y eres estrella en este, ¿cuál es el secreto?

“Me decía que quería durar hasta los 50 años, pero del dicho al hecho va un buen trecho. Dios me ha cuidado, me ha protegido, me ha conservado. Una cosa es que lo diga a los 22 años, que uno dice tantas cosas sin saber. Dios y mis entrenadores. Es difícil perdurar en deportes de combate, como Bernard Hopkins. Son 21 años en la élite mundial y 32 como atleta’’.


Un período poco conocido es el de Alemania, tus inicios como profesional.

“Cuando llego allá se enteran de que me había quedado y muchos clubes me estaban llamando. Empecé en un club de segunda división, el Nuremberg. Ganamos y pasamos a la primera división. Era la estrella y todos comenzaban a hablar de un cubano luchador’’.

Eso te abre las puertas de las MMA.

“Hubo un torneo donde la figura principal de la velada se lesiona y me preguntaron si quería pelear en MMA. Yo no sabía nada y era la pelea de la noche y por un título de esa organización, y gané contra un guerrero de 8-1. Le gané por nocaut en el primer round’’.


Siendo un maestro de la lucha, has desarrollado un tremendo striking.

“El boxeo lo llevo en la sangre. Mi papá, Pablo Hernández, era el tercero en su división de 75 kilos en el equipo nacional de Cuba en un tiempo lleno de estelares por detrás de José Gómez, Bernardo Comas, Julio Quintana. Estoy relacionado con Ariel Hernández, Juan Hernández Sierra, mi hermano Yoan Pablo Hernández”.

Se entiende ahora el por qué sabes golpear tan bien.

“Quería ser boxeador, pero mi padre no me dejaba. Mi padrino de bautizo, Hipólito Ramos, otro excelente púgil, fue el que me enseño a boxear desde chico. Así que crecí en un gran ambiente de boxeo’’.


Entonces, ¿te fue fácil incorporar el boxeo?

“Me dije que tenía que olvidarme de todo lo anterior, de los logros pasados y empezar de cero, con humildad. Es difícil despojarte de la fama pasada y a veces las personas se jactan de que fueron campeones en esto o aquello y con eso me basta, y eso es un grave error. Tienes que dar pasos de niño y dejarte guiar por los entrenadores. Abrí mi mente y dejé entrar la humildad’’.

¿Hasta cuándo habrá Yoel Romero en el deporte?

“Acabo de renovar un contrato de ocho peleas con la UFC. Esta con Jacaré sería la primera. Con el favor de Dios y si me mantengo sensato, dentro y fuera del deporte, creo yo que unos cuatro años más’’.

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