Dice que soy viejo, pero Adesanya se puede quedar debiendo. Qué se preocupe él que es joven
Yoel Romero es un espíritu que arrastra un cuerpo. La fuerza de su mente explica en parte -lo otro es prodigio de ADN- porqué ha logrado mantenerse décadas en la élite de los deportes de combate. A los 42 años le llega un gran momento que él explica como una promesa cumplida de Dios.
El 7 de marzo subirá al octágono en Las Vegas para retar en la UFC al campeón Israel Adesanya en uno de los choques más esperados del 2020. Al cubano se le reconoce como un rey sin corona, tras dos controversiales derrotas ante Robert Whittaker y Paulo Costa.
Por estos días, Romero suda y se sacrifica. Prepara la fundación del edificio físico para enfrentar a un joven guerrero que confía en la ayuda del General Tiempo para continuar su dominio en la división mediana, donde Romero se considera un sobreviviente.
¿Cómo va el campamento?
“Enfocado y feliz. Haciendo las cosas como se tienen que hacer, prestando atención a los detalles para llegar en la mejor manera posible. Esta es la gran oportunidad para convertirnos en campeón del mundo. Dios ha cumplido su promesa’’.
¿Qué sentiste cuando se confirmó la pelea?
“Sentí que Dios es fiel a lo que dice, que su palabra nunca virará hacia atrás vacía. Se está haciendo justicia. Se ha trabajado duro. A veces las decisiones no son como una las desea, pero los caminos de Dios son secretos para el hombre y a eso me acojo’’.
¿Entendió la UFC que eras el mejor para enfrentar al campeón?
“Los hechos hablan por sí solos. Siempre he sido consecuente con las decisiones que se han tomado. No han sido de mi agrado, pero he seguido trabajando para que estas cosas no pasen. Ahora nos enfocaremos para que no haya controversia en las decisiones’’.
Muchos creen que debiste ganar tus últimas dos peleas.
“Independientemente de si gané o no, el culpable fui yo, porque di margen para que esto sucediera. Siendo conocedor del deporte, uno sabe lo que está sucediendo en el momento del combate, pero ahora no se le puede dar la posibilidad a los árbitros de decidir el resultado. La decisión la tengo que tomar yo’‘.
¿Cómo ves el choque de estilos con Adesanya?
“Es un atleta joven, espigado. Bastante versátil, escurridizo. Le ha dado bastante sabor a la división. De aquellos grandes nombres el único sobreviviente soy yo. No existen los Rockhold, los Machida, los Souza, Silva, Bisping. Aquello daba miedo, pero se fueron destruyendo los grandes monopolios’’.
Bisping nunca te dio el chance.
“Pero hay que reconocerle que durante mucho tiempo se mantuvo entre los 10 primeros en el ranking. Eso hay que mencionarlo porque el trabajo es duro para poder mantenerte en la cúspide. Eso solo lo saben los atletas y los que siguen este deporte’’.
Tú también te has mantenido en la élite.
“Sí, Yoel Romero sigue aquí, bien enfocado, haciendo lo suyo y esperando que llegue el día de la fiesta’’.
Cuando Adesanya dice que eres un viejo, ¿te molesta?
“No es mentira. Soy un viejo. Es como si mi dijera que soy cubano. Me molestaría que dijera que soy un anciano, un abuelo. Soy un viejo, pero que se preocupe él que es joven, de lo que puede o no hacer allá arriba, porque se puede quedar debiendo frente a un viejo. Todos se han quedado debiendo porque son unos niños. Si yo peleo con un abuelo y me dura cinco rounds, yo tengo que retirarme’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2020, 8:04 a. m..